Oscar Magaña: vocación por servir a los demás

Además de la política, a Oscar Magaña le apasiona trabajar con los estudiantes y ayudarlos a conseguir sus metas.

A sus 31 años se ha convertido en alcalde de Maywood y asegura que uno de sus retos es limpiar la imagen de los políticos locales

María Luisa Arredondo

Oscar Magaña tenía pensado estudiar diseño gráfico. Pero en 2004, cuando asistió a la Convención Demócrata y escuchó el histórico discurso que catapultó al entonces senador Barack Obama, la vida del estudiante angelino también dio un giro de 180 grados pues descubrió que su verdadera vocación era la política.

“Me acuerdo muy bien que le dije a mi hermano que Obama iba a llegar a ser presidente porque me impresionó mucho su carisma, su discurso y, sobre todo, su historia. Cuando supe que venía de una familia de pocos recursos y que ni siquiera había conocido a su padre, me inspiró mucho y pensé que yo podía hacer algo parecido”, asegura el joven, nacido en el Este de Los Ángeles hace 31 años.

Con esa idea, Magaña, quien está por terminar la licenciatura en educación, empezó a involucrarse cada vez más en la política. Primero trabajó en la campaña de Obama en 2007, después con los Dreamers y finalmente en Maywood, la ciudad donde reside desde que era un adolescente. De activista pasó a formar parte del Concejo y en diciembre del año pasado lo nombraron alcalde, un puesto para el que algunos consideran que le falta experiencia, dada su juventud.

Magaña, quien derrocha sencillez y facilidad de palabra, no hace caso de esas críticas. En su opinión, lo más importante para ocupar un puesto público son los conocimientos, la honestidad y un verdadero interés por servir a la comunidad y predicar con el ejemplo.

En ese sentido, señala que uno de sus modelos a seguir es Cory Booker, el alcalde de Newark, New Jersey por la forma tan dedicada e interesada en la que sirve a los demás. “Es un político fuera de serie.  En diciembre de 2010,  por ejemplo, una mujer le llamó para pedirle que enviara ayuda para que su padre anciano pudiera salir de su casa, que estaba cubierta de nieve. En lugar de mandar a otro, el mismo Booker hizo el trabajo. En abril de 2012 salvó a una mujer de morir en un incendio y, tras el paso de la tormenta Sandy, invitó a varias de los víctimas a dormir en su casa” enumera Magaña sin ocultar su admiración.

 PRIORIDADES

Para Magaña,  las prioridades que tiene como alcalde de Maywood, una ciudad de sólo 27 mil habitantes de los que el 96% son inmigrantes latinos,  están muy claras:

Magaña considera que lo más importante es darle a la gente información correcta para que tome decisiones adecuadas.

“Lo más importante”, asegura, “ es darle a la gente la información correcta para que tomen decisiones bien informadas, por ejemplo, ahora que vienen elecciones en noviembre para renovar dos puestos en el Concejo de Maywood”.

En segundo lugar, precisa que los políticos locales necesitan ganarse nuevamente la confianza de sus representados. “Como ha habido muchos escándalos de robos y corrupción en esta área, mucha gente cree que todos los que somos elegidos somos iguales, pero ahora hay una nueva generación que queremos mejorar las cosas y terminar con esa mala imagen”, subraya.

Finalmente, Magaña manifiesta que su prioridad es llevarle a toda la comunidad los servicios públicos que necesita. “Yo no me voy a enfocar solamente en un grupo, tengo la meta de servir a todos por igual, los jóvenes, los de la tercera edad, los niños, las mujeres”.

Magaña precisa que, entre las múltiples tareas pendientes, se necesitan crear programas de educación extraescolares, trabajos, y modernizar la infraestructura de la ciudad, por ejemplo, reparar las tuberías del agua, que datan de 1924.

Si bien dice que el presupuesto de la ciudad está balanceado, Magaña manifiesta que los recursos para atacar todos los problemas son limitados. Una de las opciones, dice, es buscar alianzas con otras organizaciones  para ofrecer algunos servicios. “Con el YMCA, por ejemplo, trabajamos para llevar ciertas actividades deportivas a jóvenes y niños”.

HISTORIA PERSONAL

Además de la política, a Magaña, quien es el mayor de seis hijos, le interesa en especial la educación porque considera que es la llave para el progreso. Por esa razón estudió la licenciatura en educación en Cal State Pomona. Sin ocultar su satisfacción, dice que es el primero en su familia en asistir a la universidad, una meta que le fue difícil de alcanzar, entre otras cosas porque al principio se enfrentó con la incomprensión de sus padres, ambos nacidos en El Salvador.

“Cuando me aceptaron para ir a la Universidad, llegué a mi casa muy contento a contarles a mis padres, pero en lugar de alegrarse ellos se preocuparon y me dijeron que no tenían dinero para pagarme los estudios. Eso me desanimó, pero no me dí por vencido y vi la forma de seguir adelante”, confiesa.

Magaña agrega que, por desgracia, esta situación es muy común entre muchas familias latinas de escasos recursos. “Creen que cuando sus hijos terminan la high school lo que deben hacer es empezar a trabajar, no seguir estudiando”.

Por esa razón, advierte, “tenemos que educar a los padres y enseñarles que hay muchas formas de pedir ayuda financiera para que sus hijos estudien y puedan progresar. De lo contrario, será muy difícil que salgan de la pobreza.

Sobre sus metas personales, Magaña, quien asiste a muchas reuniones comunitarias con vestimenta casual, no duda en señalar que le encantaría  ser maestro o dedicarse a un puesto público, pero relacionado con la educación. Por lo pronto, dice, quiere marcar una diferencia y dejar una huella en su paso por el concejo. “Me gustaría, antes que nada, que la gente sepa que estoy para ayudar y que soy accesible, incluso me pueden llamar para cualquier problema que tengan al 323-761-9817”, dice con la jovialidad propia de su edad.

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