Estalla una huelga en la Universidad Estatal de California por la CFA

Por Maythe Ruffino*

El Sindicato de Profesores (CFA por sus siglas en inglés) de la Universidad Estatal de California (CSU por sus siglas en inglés) estalla en una huelga laboral de una semana a partir del próximo lunes 22 al viernes 26 de enero. La CFA representa a más de 29,000 profesores titulares y adjuntos de tiempo completo y medio tiempo, conferencistas, bibliotecarios, consejeros y entrenadores deportivos en los 23 campus del sistema de CSU, desde Cal Poly Humboldt en el norte hasta San Diego State en el sur.

Los miembros de la CFA votaron del 21 al 27 de octubre si facultar a la Junta Directiva de la CFA con la autoridad para convocar una huelga en caso de que fuera necesario. Con la autoridad del 95 por ciento de nuestros miembros que votaron, la Junta Directiva del CFA votó unánimemente para convocar una huelga por el fracaso de la gerencia de CSU para resolver las negociaciones del contrato laboral de manera justa.

La gerencia administrativa y los directivos de CSU justifican su falta de voluntad en el alza del salario argumentando que CSU no cuenta con el presupuesto para solventar el 12% de aumento salarial que pide el sindicato de profesores. Sin embargo, cuando las negociaciones se estancaron y entró un tercer mediador en el conflicto se realizó un estudio independiente: Análisis Financiero del Sistema Universitario Estatal de California a cargo de Howard Bunsis, Ph.D, J.D., CPA Profesor de Contabilidad, Universidad del Este de Michigan en Octubre de 2023. La conclusión más importante y fundamental de este análisis financiero es que CSU puede solventar el aumento salarial del 12% que pide CFA para más o menos equiparar los salarios con el brutal impacto económico de la inflación y la depreciación del poder adquisitivo del profesorado. La gerencia de CSU ha estado acumulando miles de millones de dólares en reservas y fondos de inversión en lugar de invertir en profesores y personal que trabaja directamente con nuestros estudiantes. El deterioro económico y de condiciones laborales del profesorado afecta directamente la calidad de educación e interacción que reciben los estudiantes en todo el sistema de CSU.

Las conclusiones del análisis financiero establecen categóricamente que:

  • El sistema de la CSU se encuentra en una situación financiera muy sólida. Esta conclusión está respaldada por un alto nivel de reservas y superávits anuales de flujo de caja operativo.
  • Significativamente, esta conclusión está respaldada por las altas calificaciones de bonos de Moody’s (Aa2) y Standard and Poor’s (AA-). Las agencias de bonos se refieren a la liquidez y los márgenes anuales para respaldar sus calificaciones
  • La mayor fuente de ingresos, la asignación estatal, ha aumentado en los últimos años y se espera que aumente sólidamente hasta 2025
  • El costo marginal de la propuesta de CFA sobre la oferta de administración de CSU puede ser cubierto por los importantes superávits de efectivo operativos anuales que CSU ha generado durante muchos años. El sistema de la CSU tiene reservas significativas, pero no será necesario acceder a ellas para cumplir con la solicitud del CFA; La solicitud puede satisfacerse con los excedentes anuales existentes.
  • Las organizaciones auxiliares (unidades componentes discretamente presentadas o DPCU) están estrechamente vinculadas con las principales universidades, y existen numerosas conexiones financieras entre estas organizaciones y las principales universidades, en marcado contraste con las pretensiones de los estrictos muros que existen entre la CSU y las organizaciones auxiliares.

La gerencia administrativa de CSU ha ignorado continuamente los llamados de CFA a tomar en serio los profundos impactos negativos en los estudiantes y profesores que persisten debido a su atrincheramiento en el status quo: un proceso inadecuado del Título IX (que protege a los empleados contra la discriminación en base a sexo, raza, etc.), una licencia para las madres y padres para cuidar a sus recién nacidos que actualmente es pagada de manera miserable, un salario precario con el que no se le puede hacer frente a la inflación, un aumento continuo de la carga de trabajo para el profesorado con un incremento constante del cupo de alumnos en los cursos, una falta continua de inversión en asesoramiento de salud mental, particularmente después de la pandemia y el ambiente generalizado de racismo en contra del profesorado afroamericano y latino.

La CFA desde hace más de cinco meses ha estado negociando el contrato ante la indiferencia y amedrentamiento de la administración de CSU que se rehúsa a satisfacer las siguientes peticiones:

  • Aumentos salariales del 12 % que apenas busca enfrentar la inflación.
  • Equidad salarial y aumento del rango del salario para nuestros profesores peor pagados.
  • Cargas de trabajo manejables que permitan un mayor apoyo y compromiso con los estudiantes.
  • Más consejeros para mejorar el acceso de los estudiantes a los servicios de salud mental.
  • Ampliar la licencia parental remunerada a un semestre completo.
  • Proveer espacios accesibles de lactancia y almacenamiento de leche materna para el profesorado que provee lactancia a sus bebés.
  • Baños y vestuarios seguros y neutrales que no son heteronormativos.
  • Disposiciones de seguridad para los profesores que interactúan con la policía universitaria en nuestros campus.

La gerencia de la CSU dice que no puede pagar nuestras demandas laborales. Sin embargo, implementan una serie de políticas financieras y administrativas que ignoran las necesidades del profesorado y los estudiantes. Manejan CSU como un negocio de inversiones en el que poco o nada importa la educación y formación cívica universitaria de los estudiantes, que son la sangre de CSU y denigran el esfuerzo económico que cada uno del casi medio millón de estudiantes que asisten a los 23 campus del sistema universitario de educación pública del estado de California. Y destruyen el corazón de la universidad, el profesorado, explotándolo con salarios miserables y muy malas condiciones laborales, especialmente a los profesores adjuntos de medio tiempo que llevan la carga más pesada de la enseñanza en CSU porque sufren gran inseguridad en la garantía de recibir asignaciones de cursos cada semestre y son los más mal pagados y vulnerables del sistema.

Contraviniendo los intereses de los estudiantes y el profesorado, la Junta Directiva de la Universidad Estatal de California votó a favor de aumentar la matrícula de los estudiantes en un 34% durante los próximos cinco años. Mientras tanto, los presidentes de los campus vieron aumentos de hasta el 29% en sus salarios. La nueva canciller, Mildred García, recauda casi 1 millón de dólares en compensaciones cada año. El gasto en salarios administrativos ha aumentado un 32% desde 2016. En CSU, por cada 1800 estudiantes hay 18 miembros del personal administrativo y solo un consejero de salud mental de tiempo completo. Mientras tanto, los administradores de CSU continúan manejando mal los fondos, apretando el cinturón en el gasto para el profesorado, trabajadores de la limpieza y otros empleados. Siempre hay dinero para los administrativos, pero nunca hay dinero para compensar a los profesores por su incansable dedicación al éxito de los estudiantes. La administración de CSU siempre tiene un presupuesto inventado para justificar un aumento y costo injusto de la educación de los estudiantes.

La gerencia ha estado luchando para convertir a la CSU en un fondo de cobertura donde la educación sea simplemente un proyecto secundario. CFA está luchando para salvar a CSU. Es hora de invertir en la educación superior para mantenerla como una institución educativa y no como un negocio de inversión lucrativo.

La CSU es, después de la universidad estatal NYU, la segunda más grande universidad pública de cuatro años más diversa del país, que brinda oportunidades de movilidad ascendente a los estudiantes de todo el estado de California y los capacita para convertirse en líderes en la fuerza laboral que exige cada vez más versatilidad y eficiencia productiva en un sistema que se transforma tecnológica y estratégicamente a una velocidad impredecible.

La CSU:

  • educa a los estudiantes con mayor diversidad étnica, económica y académica de la nación.
  • es reconocida constantemente por la calidad de su enseñanza y la preparación de graduados listos para el trabajo.
  • proporciona la educación superior más asequible de la nación.
  • Matricula a más de 457.000 estudiantes.
  • emplea a más de 56,000 profesores y personal. Más de 29 000 de estos son miembros del profesorado.
  • sirve a cada una de las regiones de California, desde Humboldt hasta San Diego.
  • ofrece 4,100 programas que otorgan títulos universitarios que se alinean con las demandas de la fuerza laboral.
  • ha conferido títulos a más de 4 millones de egresados.

La CFA está luchando por una serie de demandas mínimas y al alcance de los recursos con los que actualmente cuenta CSU. El amedrentamiento y las tácticas de división, persecución y amenaza en contra del profesorado buscan debilitar la unión del sindicato CFA. La huelga es un derecho ganado a lo largo de más de un siglo de luchas laborales por trabajadores de muchos rubros que dejaron incluso sus vidas para que hoy podamos exigir un salario digno y mejores condiciones laborales. Hace unos días se conmemoró el nacimiento de Martin Luther King Jr. que luchó incansablemente por los derechos civiles, humanos y laborales de los afroamericanos y desposeídos y señaló “el movimiento laboral no disminuyó el poder de la nación sino que lo agrandó. Los que ahora atacan al trabajador se olvidan de estas simples verdades pero la historia las recuerda”. Y estamos ahora, el profesorado, que es el corazón de CSU, en unidad con su sangre, el estudiantado, parando la labor de 23 campus y casi medio millón de estudiantes con la certeza de que la historia de la luchas por la justicia laboral de MLK, César Chávez, Dolores Huerta y muchos otros están de nuestro lado. Nuestras peticiones son justas y necesarias. Nuestra lucha es honesta, digna y legal. Nuestro triunfo será el triunfo de toda nuestra comunidad interconectada por nuestro sistema universitario en todo California.

*Profesora adjunta de CSUN, Chicana/o Studies Department

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