Estudiantes pobres se transforman en cenicientas

La organización Operation School Bell ayuda a alumnas de escasos recursos para que puedan asistir al baile de graduación

Por Rubén Moreno 

Anadela Sánchez, de la secundaria Gardena, fue una de las beneficiadas para recibir gratis un vestido, zapatos y complementos (Fotos: Rubén Moreno / Latinocalifornia.com)

A falta de diez días para el baile de graduación, Ruby Díez tiene el boleto para entrar a la fiesta más esperada de la escuela, pero le faltaba el vestido con el que ir a la recepción y sorprender a su pareja.

Con los dos padres desempleados y otros dos hermanos a los que mantener en casa, la familia de esta estudiante de la secundaria Miguel Contreras, en Los Ángeles, no se podía permitir comprar un vestido de gala que en muchos casos llega a superar los 300 dólares.

Sin embargo, la estudiante podrá lucir como una princesa en el baile de graduación gracias a la gentileza de la organización Operation School Bell, que desde hace cinco años regala vestidos, zapatos y todo tipo de complementos y accesorios, sin olvidar el maquillaje, entre jóvenes desamparadas o procedentes de familias con escasos recursos.

“He deseado poder ir a esa fiesta desde que era niña”, comentó la alumna.

Haga clic aquí para ver todas las imágenes

En esta ocasión, un total de 40 estudiantes de diferentes planteles del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) pudieron hacer su sueño realidad, aunque la tarea no fue fácil ya que tuvieron que escoger el vestido que más les gustara entre varias decenas con diferentes cortes, tallas, estilos y colores.

Algunas de ellas se probaron hasta más de cinco con tal de estar seguras que se llevaban uno con el que luzcan radiantes.

“Es difícil decidir porque hay mucho de dónde escoger”, dijo Anadela Sánchez, estudiante de la secundaria Gardena, quien se decantó finalmente por un vestido largo de color anaranjado. “Tiene que ser uno que vaya con tu personalidad y tu color de piel”.

Para que les resultara más fácil, contaron con la ayuda del experto en modas Steven Cojocaru, quien les asesoraba sobre qué tipo de zapato y complementos les combinaba conforme al vestido que habían seleccionado.

“Cada estudiante, sin importar si eres rico o eres pobre, merece ir al baile de graduación”, comentó Cojocaru. “Estas chicas, que no tienen recursos, están viviendo ahora su momento de sentirse como cenicienta”.

“No tienen por qué sentirse menos que otros estudiantes”, agregó Stephanie Brady, voluntaria de la organización. “Se trata de que se sientan y disfruten igual que el resto. Para ellas, es un sueño hecho realidad”.

El experto en moda, Steven Cojocaru, ayuda a una estudiante a escoger el bolso que mejor le combina con el vestido que ha seleccionado.

Los consejeros académicos de una veintena de escuelas fueron los encargados de seleccionar las estudiantes que resultaron beneficiadas.

“Tienen que mostrar un buen comportamiento, desempeño, ganas de superarse y sobre todo que realmente sean estudiantes que estén necesitadas”, indicó Estella Robinson, consejera de la secundaria Gardena.

Lilian Olmedo calcula que entre el vestido, zapatos y complementos que se llevó sus papás se habrán ahorrado más de 500 dólares que no podrían pagar para que asista al baile de graduación. Pero ahora ya cuenta las horas para que llegue esa noche.

Como muchas estudiantes de bajos recursos, Lilian Olmedo (der.) pudo escoger entre varios vestidos para llevarse el que más le gustó.

“Es un día muy especial. Llevas todo el año pensando en esa noche, y te la imaginas por todo lo que ves en las películas”, comentó la estudiante de la secundaria Miguel Contreras. “Es despedirte de una etapa para comenzar otra”.

“Creo que entorno a estas fechas todos los estudiantes sienten la prom-manía, pero especialmente las chicas, porque quieren lucir bellas, como princesas”, comentó Yolande Simon, voluntaria de Operation School Bell, quien calcula que se gastará por lo menos 300 dólares en el vestido para el baile de graduación de su hija este año.

“Los chicos lo tienen más fácil, porque suelen rentar un traje y no tienen que preocuparse de maquillajes ni complementos”, agregó. “Pero las chicas quieren estar más bellas que nunca, y es afortunado que quienes menos tienen también cuenten con la oportunidad de disfrutar de esa noche”.

Comments

comments

Leave a Reply

Your email address will not be published.