Redistribución de distritos en California, esencial para la democracia

María Luisa Arredondo

Como cada 10 años, la redistribución de distritos electorales está en marcha en todo el país. Este proceso se lleva a cabo para garantizar una representación equitativa de las comunidades en todas las ramas del gobierno.

Sin embargo, debido a la profundización de la polarización política, varios expertos pronostican que los legisladores partidistas buscarán reducir los distritos electorales donde tienen una fuerte competencia a favor de los distritos que consideran seguros para su partido. Esto podría conducir a un Congreso disfuncional.

Para contrarrestar esta tendencia, en California se ha iniciado un ambicioso esfuerzo para reducir el partidismo a la hora de redistribuir los distritos electorales. Existen, sin embargo, numerosos retos. Uno de los más importantes es que, a medida que el estado se vuelve más diverso, no está claro cómo se puede asegurar que todos los californianos tengan la misma representación, especialmente en regiones donde ningún grupo tiene la mayoría.  

Con el fin de analizar cómo funciona el proceso de redistribución de distritos, no sólo a nivel federal y estatal sino también municipal, Ethnic Media Services y la Comisión Ciudadana de Redistribución de Distritos Electorales de California organizaron una sesión informativa con la participación de varios especialistas, entre ellos Paul Mitchell, propietario de Redistricting Partners y vicepresidente de datos políticos, así como experto nacional en redistribución de distritos y demografía.

COMISIÓN APARTIDISTA

Mitchell explicó que los votantes crearon la Comisión Ciudadana de Redistribución de Distritos Electorales de California, para poner a personas con pericia, experiencia comunitaria y sin interés político para trazar los distritos electorales. Y precisó que, durante varios meses, los miembros de esta comisión han organizado audiencias para escuchar cuáles son los principales retos que enfrentan los californianos. Uno de los problemas que han encontrado es que la tasa de crecimiento del estado no es uniforme. Algunas regiones tienen gran cantidad de población y en otras se ha creado una especie de vacío.  

El experto agregó que las reglas del juego han cambiado con la eliminación de la Sección 5 (que declara que los estados y localidades con un historial de discriminación racial necesitan obtener permiso del gobierno federal para promulgar cualquier cambio en sus leyes de votación).

Según Mitchell, los datos demográficos más recientes sobre los grupos minoritarios indican que la población latina ha aumentado en todo el estado. La asiática se ha incrementado sólo en las zonas donde tradicionalmente se ha asentado este grupo. Y la población afroamericana se ha dispersado por varias regiones, entre ellas Riverside.

Para que la redistribución local de distritos en California sea más justa, Mitchell explicó que se creó la llamada Fair Maps Act. Esta ley, dijo, ha ayudado a crear más transparencia y también ha cambiado ciertas reglas. Por ejemplo, hace que sea ilegal que un gobierno local delimite distritos basados ​​en los intereses de los partidos políticos.

Mitchell precisó que actualmente se lleva a cabo la redistribución de distritos en más de 70 gobiernos locales, que incluyen ciudades como Long Beach, Los Ángeles, Oakland, Berkeley y San José. En estos lugares hay comisiones verdaderamente independientes que buscan favorecer los intereses ciudadanos, no de los partidos.

DERECHO AL VOTO DE LAS MINORÍAS

De acuerdo con Mitchell, una de las mayores preocupaciones en el proceso de redistribución de distritos es el derecho al voto de las minorías. Para alcanzar este objetivo se creó la Ley Federal de Derechos Electorales que permite a la Comisión utilizar la raza como el factor más importante para trazar límites cuando hay distritos en los que más del 50% pertenece a una determinada etnia.

En lugares donde no hay protecciones al voto de las minorías, es necesario identificar a las comunidades por otras características como el idioma, la cultura y los servicios que utilizan.

Mitchell explicó que existen también otras comunidades integradas por intereses específicos como inquilinos, propietarios de viviendas, ambientalistas, LGBTQ, o personas a quienes les preocupa la educación. Para proteger sus derechos, la ley estatal busca integrarlos en distritos donde puedan afectar el resultado de una elección o tener un mejor representante para maximizar su poder de voto.

A todos estos grupos se les llama “comunidades de interés”. La mejor definición de ellas es que son personas que han sido perjudicadas por su gobierno. Tienen problemas que no han sido atendidos y, cuando están dispersos en varios distritos, se debilita su voz política y no pueden obtener lo que necesitan, ya sea vivienda, escuelas, atención médica o trabajos.

GERRYMANDERING

A nivel nacional, añadió, el panorama es muy diferente al de California. Aunque las reglas están cambiando, los intereses partidarios tienen todavía un enorme poder para manipular los distritos electorales a su conveniencia. A esta práctica se le conoce en inglés como gerrymandering. Por esta razón, se anticipan muchas demandas.

El experto precisó que existen cuatro tipos de manipulación de distritos: partidistas, raciales, de servicios y para beneficiar a los titulares de un distrito.

Por su parte, Sara Sadhwani, integrante de la Comisión Ciudadana ade Redistribución de Distritos de California y profesora asistente de Política en Pomona College, dijo que la redistribución de distritos es esencial para la democracia y para el buen gobierno, pero es un tema del que casi no se habla.

“La redistribución de distritos no es algo de lo que las mamás hablen mientras toman un café. Y, sin embargo, es un componente fundamental para asegurar una representación responsable. En mi investigación como profesora de ciencias políticas, he sabido de muchos políticos que no escuchan a las comunidades a las que sirven y sólo se interesan por sí mismos, por su propio bien. Y las comunidades tienen necesidades reales, como la reforma migratoria y la justicia social”, precisó.

Sadhwani dijo que los miembros de la Comisión están revisando los testimonios de las comunidades de interés para poder entender sus necesidades. “Ahora estamos en el proceso de visualizaciones, es decir, de ver lo que es posible para el estado de California. Estamos comparando los testimonios que recibimos con los nuevos datos del Censo para poder delimitar apropiadamente los futuros distritos electorales”.  

Por último, Linda Akutagawa, también integrante de la Comisión Ciudadana de Redistribución de Distritos de California, y presidenta y directora ejecutiva de LEAP (Educación de Liderazgo para los Pacíficos Asiáticos), aseguró que la experiencia de servir como comisionada fue muy gratificante.

“Es un trabajo muy poco apreciado pero lleno de satisfacciones. Los integrantes de la Comisión Ciudadana de Redistribución de Distritos no somos políticos sino ciudadanos interesados en ayudar a que las comunidades, especialmente minoritarias, tengan una representación adecuada, una voz para expresar sus problemas”.

Akutagawa subrayó que es muy importante que la Comisión tenga voces diversas y por ello hizo un llamado para que los representantes de minorías soliciten formar parte de esa institución.

 

 

 

 

 

 

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