No seas conformista

Manuel Sañudo Gastélum.
Manuel Sañudo Gastélum.

“Todo tiene remedio en la vida, menos la muerte”

 Refrán popular

 Si no tienes lo que quieres… ¿quieres lo que tienes?

 Una frase similar seguramente la has escuchado con frecuencia; y yo en algún momento me la llegué a creer. No la había vuelto a cuestionar hasta que, recientemente, leí un artículo con un tema alusivo a esa moraleja.

La esencia del artículo es la de querer – y en principio resignarse – a lo que se tiene, si es que no se tiene lo que se quiere. Pido tolerancia al autor de la frase pues difiero de ello, ya que me parece una postura conformista; innecesariamente abnegada, inclusive.

Si así te lo crees, ello nulificará la opción, a la que tienes derecho, de luchar por lo que crees y quieres. A luchar por todo aquello que te has cifrado como metas e ideales; ambiciosos, acaso, a los ojos de los demás.

Quizá por eso sea frecuente que escuches a algunas personas, con esa devota resignación, conformarse con las cosas como están: “Es que así están los negocios”, “ahí vamos, nomás tirando”, “saliendo, a duras penas”…

Estos sumisos mensajes se trasminen a los aliados y colaboradores, que se convierten en explicadores de pretextos, en sumisos seguidores del flujo mediocre del trabajo y de la vida.

Puede ser que el entorno económico de tu país no sea del todo favorable; que haya desempleo y sobreoferta en casi todos los campos de negocios; falta de liquidez en el sistema monetario; intranquilidad social o política, o lo que fuere.

Entonces ¿por qué a algunos sí les está yendo bien?

A lo que podrían refutar los conformistas mil argumentos en contra: “Es que las compañías enormes tienen mucho dinero para competir”; “es que a los que les va bien es porque tienen contactos políticos y eso les ayuda”; “es que no tienen competencia”; “es que están exportando”; “es que…”, y la lista de explicaciones es muy larga.

Admito que no es fácil, pero tampoco imposible. La clave está en que encuentres una oportunidad desaprovechada o en hacer mucho mejor que los demás lo que ya vienes haciendo, lo que te permitirá asumir la superioridad en tu ramo. ¡Y entonces no habrá pretextos!

Pues si eres el mejor, te darás el lujo de decidir en tu ramo, y obtendrás mejores beneficios que cualquiera de los del sector.

Hay que apuntar a lo alto, a los resultados excelentes.

A la par de ese paradigma, de querer lo que se tiene, existe otro que dice: “Descansar acaso debas, pero nunca desistir”.

A lo que yo te aconsejaría: Sí, y sería valedero cuando la oportunidad sea accesible, de acuerdo a tus recursos y limitaciones. Que tenga un cuantioso mercado de grandes probabilidades y altas rentas. Una cosa es que seas conformista y otra un soñador sin los pies en la tierra, y encima, obstinado.

No es suficiente con que lo pienses y, con ello, te quedes en el terreno de los pretextos. Tienes que ¡actuar!, dar un primer paso en lo que quieres tener, dentro de las realidades de tu entorno y condiciones de recursos.

¿Y qué pasa si lo que realmente quieres no es posible para ti?

La respuesta directa y descarnada es que cambies de directriz, de mercado, de giro. Que busques más, pero de lo diferente, no más de lo mismo. Es renunciar a lo que no es productivo, ni tiene para cuando serlo.

Recuerda la famosa frase que dijo Thomas Alva Edison cuando un colega lo criticó porque ya llevaba miles de intentos en desarrollar la bombilla eléctrica y había fracasado; el gran inventor le respondió: “No son fracasos, ya conozco más 2000 formas de cómo no se puede hacer”.

¿Ciega obstinación de Edison?, no lo sé, pero desde que él logró su propósito tenemos iluminación artificial, que mucho ha contribuido a que la humanidad progrese. El resultado está ahí…

 

**Manuel Sañudo Gastélum

Coach y Consultor

www.manuelsanudocoach.com

DR © Rubén Manuel Sañudo Gastélum. Se prohíbe la reproducción sin el permiso del autor.

Comments

comments

Leave a Reply

Your email address will not be published.