Viernes negro para inmigrante deportado

Hace unos meses todo parecía diferente para la familia Cortez.

Enfermo y sin trabajo, inmigrante deportado ahora tiene que abandonar la Casa del Migrante en Tijuana.

Por Agustín Durán

Los Ángeles, CA.-Francisco Cortez, un inmigrante que recibe dos transfusiones de sangre a la semana, que está en espera del trasplante de riñón y que la semana pasada fue deportado de Los Ángeles a Tijuana, ahora tendrá que abandonar la Casa del Migrante porque su tiempo máximo de permanencia en dicho refugio se le terminó.

Un poco agotado porque recibió su primera diálisis el día de hoy (viernes) después de 10 días, Francisco habló con Latinocalifonia.com y dijo que no ha dejado de buscar trabajo en Tijuana, y un hospital donde lo atiendan ya que si no se hace las transfusiones de sangre, su salud se agravará.

“Conseguí el seguro popular, pero no me sirvió de mucho porque no me cubre nada, especialmente lasdiálisis que son muy caras”, expresó el inmigrante. “Hoy finalmente me tuvieron que hacer una transfusión porque ya sentía náuseas, pero tuve que pagar 70 dólares y eso que me hicieron una rebaja”.

Por el momento Francisco dijo sentirse mejor para mudarse mañana después de que acabe de hacer la limpieza en la Casa del Migrante. “Me dijeron que podía estar dos días más, pero ya conseguí un lugar donde quedarme y me voy a cambiar mañana mismo”.

Luego de estar buscando, un amigo de Pasadena consiguió un cuarto en Tijuana donde Francisco  vivirá por lo pronto, mientras se arregla su situación en Los Ángeles y mientras consigue trabajo porque además de su familia en Estados Unidos, su padre necesita de su apoyo en Oaxaca, México.

“Él (su padre) tiene 80 años de edad y ya depende mí”, dijo el inmigrante. “No ha querido avisarle a mi papá para no preocuparlo. Mi madre acaba de morir en marzo y todavía no se repone muy bien. Ahora, imagínate yo le digo que estoy enfermo, que necesito un trasplante, que me deportaron y estoy sin seguro médico y sin dinero, cómo se va a poner”.

Agregó que por ahora seguirá buscando trabajo y espera que pronto pueda regresar a Los Ángeles, sin embargo por el momento tendrá que depender de lo poco que su esposa le pueda mandar.

Teresa Chávez , esposa de Francisco, inmigrante y originaria de El Salvador, dijo que debido a los contratiempos que ha tenido para atender la situación de su esposo con el abogado,  ya perdió una de las casas que limpiaba y desafortunadamente su ingreso se redujo al 50%.

“Por estar para allá y para acá ya me quitaron la limpieza de una casa”, expresa angustiada la señora, que tiene tres hijos que cuidar y una renta que pagar el próximo 1ro de diciembre.

“La verdad no quiero pensar en lo que va a pasar porque ahora sin el ingreso de mi esposo y la reducción de mi salario  la verdad no me alcanza para la renta”, manifestó la señora. “Estoy buscando por todos lados para conseguir más trabajo y ayuda ya que no quiero que las cosas se empeoren para mis hijos”, agregó.

“Estoy segura que las cosas mejorarán, pero después de que han perdido a su padre, no quiero que mis hijos reciban la noticia que también van a perder su casa o que tenemos que mudarnos porque sé que sería otro golpe duro para ellos”, subrayó Chávez.

Por lo pronto, la señora le mandó a su esposo galletas y sopas de vaso (con un amigo) para que su esposo se alimente ya que mencionó que en México la comida es muy cara y con lo que tiene no le alcanza para comprar lo suficiente.

“Este año si nos ha ido muy mal”, expresó Chávez. “Primero la muerte de mi suegra, la intensificación de la enfermedad de mi esposo al grado de recibir dos diálisis a la semana, su deportación y ahora la situación económica y la pérdida de una de las casas que limpio”.

Al final, Chávez  expresó un poco de satisfacción  porque  ya  había conseguido donde su esposo iba a  pasar la noche en caso de tener que abandonar la Casa del Migrante.  “Sólo me imaginó que hubiera hecho  enfermo, sin trabajo, sin dinero y sin un lugar donde vivir.  La verdad no me lo quiero ni imaginar”

De acuerdo a la página de internet de la Casa del Migrante,  quienes llegan al refugio pueden permanecer hasta 12 días, depende la necesidad de las personas, sin embargo,  la mayoría de las veces se van antes de tiempo, y durante su estancia tiene que trabajar para ganarse las dos comidas diarias que reciben.

Francisco fue deportado a México  la semana pasada a pesar de que su esposa y él le dijeron a los agentes de la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que estaba recibiendo diálisis dos veces por semana. Además, su esposa dijo que los agentes no venían a buscarlo a él, pero al ver que no encontraron al que buscaban decidieron investigar a su esposo y a él si se lo llevaron.

Flores indicó que tenía orden de arresto porque hace mucho tiempo trataron de arreglar documentos y les fue rechazada su petición, sin embargo, en ese momento el abogado nunca les dijo que iban a recibir una notificación de la corte y como ya no recibieron nada, pensaron que todo ya había terminado.  “Se lo aseguro que si hemos sabido que esto iba a pasar, nunca hubiéramos tratado de arreglar, pero el abogado nunca nos dijo nada y véanos ahora”, concluyó Chávez.

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