Abbott sigue el ejemplo de Trump contra latinos en Texas

El 3 de agosto de 2019, un terrorista blanco atacó una tienda en El Paso con la idea de matar a la mayor cantidad de latinos posible; dos años después el gobernador texano dicta una xenófoba orden ejecutiva para detener a quien se sospeche que transporta inmigrantes que “podrían propagar” Covid-19


Mario Carrillo*

Hace dos años, El Paso, la ciudad donde vivo, fue atacada por un terrorista doméstico. Manejó más de 600 millas para, según él, poner un alto a la “invasión” de los inmigrantes latinos. Eso es lo que escribió en su manifiesto, usando un lenguaje tomado directamente de la boca del entonces presidente Trump.

El pistolero atacó El Paso porque la ciudad es predominantemente latina y está compuesta por muchas familias inmigrantes. Se enfocó en y atacó a familias como la mía. Escogió una tienda en la que mis padres han hecho sus compras muchas veces. Mató a 23 personas que él creía no eran estadounidenses, que no eran de ahí y que constituían una amenaza. Simplemente por ser morenas.

Actualmente, el gobernador de Texas, Greg Abbott, parece decidido a seguir el ejemplo de Trump. Está poniendo a los latinos en el punto de mira. Está amenazando a los niños que han venido a Estados Unidos en busca de seguridad y libertad. Está culpando a los recientes solicitantes de asilo, muchos de los cuales han sido vacunados, de propagar el COVID. La semana pasada, Abbott giró una orden ejecutiva ordenando a los agentes del Departamento de Seguridad Pública detener a cualquier sospechoso de transportar migrantes en Texas. Su mensaje no es sutil: las personas de piel morena son una amenaza.

Luego del ataque en El Paso, Abbott y otros funcionarios admitieron que el lenguaje importa y que deberían ser más cuidadosos con las frases y los términos que utilizan. Pero sus acciones de estos días sugieren que no era sincero y ya no le importa. Con una elección que se avecina, Abbott está diseminando miedo, nativismo y xenophobia con el fin de movilizar votantes blancos furiosos y distraer de su propio fracaso de mantener la seguridad de los texanos.

Abbott necesita recordar que las palabras incendiarias producen con frecuencia fatalidades. En lugar de enfocarse en los latinos y los inmigrantes, Abbott debería concentrarse en la salud y la seguridad de todos los texanos. Debería componer la red eléctrica del estado, luego de los cortes de energía que costaron cientos de vidas. Debe enfocarse en detener la propagación del COVID-19, una enfermedad que ha costado más de 50,000 vidas. En lugar de ello, está culpando a los latinos y a los inmigrantes.

Gobernador Abbott, recuerde el aniversario de este horrible ataque y véalo como yo: como una mancha en nuestro estado y una profunda herida a la conciencia moral de nuestro país. Deje de usar lenguaje incendiario y de sembrar miedo que podría conducir hacia más violencia. Promulgue políticas que nos ayuden a todos. No mantengo muchas esperanzas en usted, pero confío en que otros se unan y luchen por un Texas que considere a todos sus residentes —morenos, negros, blancos, asiáticos, nacidos aquí o en el extranjero— dignos de seguridad, supervivencia y dignidad.

*Mario Carrillo es director regional de America’s Voice en Texas


Los inmigrates en Texas vuelven a ser objetivo de las autoridades. Foto: Tomada de internet.

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