Latino de 36 años es condenado a más de tres siglos de cárcel

Un preso habla por teléfono en el interior de un centro de detención en California. Foto: EFE

Redacción de Latinocalifornia

El ADN del agresor ayudó a las autoridades a dar con su paradero

Aproximadamente a la 1:30 de la mañana del 21 de enero del 2008, una jovencita de 16 años (identificada como Jane Doe) fue atacada y violada sexualmente, después de haber estado con sus amigos en un restaurante de comida rápida  en Santa Ana en el Condado de Orange.

Jane Doe caminaba rumbo a su casa, cuando Juan Humberto Ávila de 36 años, escondido detrás de un letrero, le salió al paso de la joven y la golpeó, la arrastró y  amenazó con acuchillarla si seguía gritando.

Atrás de unos contenedores de basura en el estacionamiento de una tienda, Ávila forzó a Jane Doe a realizarle sexo oral, la violó con un objeto no identificado y la golpeó en repetidas ocasiones.

Después del ataque, el individuo le robó la tarjeta del banco y le pidió que se quedara en el suelo, contando hasta 100, mientras se alejaba del lugar.

Enseguida, Jane Doe corrió a su hogar y su familia la llevó a la Policía de Santa Ana, pero el caso no llegó a ningún lado por un tiempo. No fue hasta que el ADN de Ávila, fue encontrado también en un incidente en Arizona, donde había sido convicto por poseer armas sin permiso en 1997.

Una vez arrestado, Ávila se declaró inocente, pero fue llevado a juicio y el 4 de marzo de 2013, fue encontrado culpable de violación, asalto físico y de intimidar a unas personas para que no declararan en su contra.

El viernes pasado, Ávila fue sentenciado a 363 años de cárcel, dijeron las autoridades.

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