Roban computadoras en una escuela de Bell

Fachada de la escuela Corona en Bell.

María Luisa Arredondo

Cuando los estudiantes de cuarto y quinto grado de la escuela primaria Corona, en la ciudad de Bell, entraron el pasado lunes por la mañana al laboratorio de computación se llevaron una menuda sorpresa: ocho de las computadoras habían desaparecido.

Según la directora del plantel,  Teresa López, todo indica que los ladrones entraron a la escuela el fin de semana por las ventanas debido a que los vidrios estaban rotos, así como las rejillas metálicas que las protegen.  “Además de llevarse ocho computadoras de los alumnos, los delincuentes también extrajeron dos computadoras personales de una maestra. Todo el equipo robado era marca Apple y tenía tres años de antigüedad”, dijo.

Apenas se enteró del robo, López avisó inmediatamente al Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD), que es al que pertenece la escuela Corona, para que investigaran el asunto y arreglaran el sistema de seguridad de la escuela.

“Una de las cosas que más nos preocupa”, señaló López, “es que nuestro sistema de seguridad está ya muy viejo y evidentemente no funciona pues no hizo que sonara la alarma.  Esto nos hace sentir muy vulnerables a todos porque los ladrones pueden regresar. Tanto los niños como los maestros y todos los que trabajamos aquí, tenemos la moral muy baja, sentimos como si nos hubieran invadido en nuestra propia casa”.

López precisó que hace dos semanas también ingresaron a la escuela durante un fin de semana. “Pero no se llevaron nada, simplemente hicieron destrozos en una de las aulas. Todo esto nos hace sentir muy inseguros”, subrayó.

La otra gran preocupación, agregó la directora, es que no sabe cómo reemplazarán el equipo robado debido a la grave escasez de recursos que enfrentan tanto en Bell como en el LAUSD. “Teníamos solamente 24 computadoras y el hecho de que nos falten ocho es un grave problema para el aprendizaje de los niños”.

Los vidrios de la ventana por donde supuestamente entraron los ladrones han sido reemplazados provisionalmente con madera.

Mirna Arvizu, quien es madre de familia de dos estudiantes de la escuela Corona y trabaja también como voluntaria en el plantel, manifestó que este es el problema que más inquieta a los padres.

“Lo que más nos preocupa es la educación de nuestros niños.

Teníamos el número justo de computadoras para una sola clase y ahora que faltan ocho, ¿qué van a hacer los estudiantes que no alcancen? Van a tener que tomar turnos y esto va a afectar su aprendizaje”, se lamentó.

En opinión de Arvizu, tal vez la comunidad de negocios de Bell o o de otra ciudad podría apoyar a la escuela para reemplazar el equipo robado. “Nuestros niños son de familias de clase trabajadora y sería muy bueno que nos ayudaran”, manifestó.

La escuela Corona tiene alrededor de 1,200 estudiantes y el 98% es de origen latino.

López, por su parte, manifestó que la escuela ha enviado a todos los padres de familia una carta para informarles sobre lo ocurrido. “El objetivo”, dijo, “no es tanto para pedir que nos ayuden a reemplazar el equipo sino para que estén enterados del robo y, si se enteran que alguien quiere vender las computadoras puedan dar aviso a las autoridades”.

“La escuela”, además, “no es algo aislado. Es parte de la comunidad  y lo que le afecte a los estudiantes le afecta a todos los que vivimos aquí”, subrayó la directora.

El Departamento de Policía del LAUSD manifestó que, por lo pronto, no podían dar más información sobre el caso porque está bajo investigación.

 

 

 

 

 

 

 

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