Catedrático advierte riesgo de fraude electoral en México

El riesgo de que se denuncie un nuevo fraude electoral, como lo hizo AMLO en 2006, está presente, aseguran varios científicos.

Redacción de LatinoCalifornia.com

En vísperas de las próximas elecciones presidenciales en México, Jorge Alberto López Gallardo, físico-matemático,  investigador  y catedrático de la Universidad de Texas, denuncia con pruebas fehacientes la existencia del fraude electoral  cometido en el 2006 (con base en análisis matemático de los datos estadísticos de los resultados electorales) y advierte que “la posibilidad de fraude en las elecciones del 2012 sigue omnipresente”. Lo anterior, a través de su libro 2012 ¿Fraude Electoral?

El doctor en matemáticas y autor del libro menciona que  “es muy importante establecer bien el récord histórico para evitar tropiezos con la misma piedra”

En las elecciones federales del 2006, el PAN ganó con una ventaja de tan sólo 243 mil 934 votos. El resultado fue inexplicable ante los ojos de los científicos  debido al comportamiento  que se venía observando en los resultados preliminares -a los que cualquier persona tuvo acceso a través de internet y de la televisión el día de la elección- muchos estaban convencidos que el PRD terminaría con una ventaja de 1% sobre el PAN al terminar las elecciones. La sorpresa fue que el PAN obtuvo esa ventaja.

Por otra parte, El PREP (Programa de Resultados Preliminares)  mostró al PAN con una ventaja de principio a fin, lo cual “en una elección cerrada es prácticamente imposible. Estadísticamente sucedería tan sólo una vez entre 181 millones de elecciones” comenta en el libro el doctor en física Miguel de Icaza Herrera.

López Gallardo, autor del libro sobre fraude electoral.

El investigador López Gallardo expone que los datos del PREP tenían correlaciones perfectas entre las votaciones de los partidos, arreglos en el tiempo y comportamiento matemáticamente inalcanzables, variaciones incoherentes de los porcentajes de votos que se detectaron.  Al llegar al 75% de votos contabilizados el margen de error no debió haber sido mayor que .3%   Sin embargo,  al llegar al 100% de casillas contabilizadas el PRD cayó 2.4% de (36.8% a 35.3%), lo que en porcentaje del valor inicial corresponde a una variación de más de 6.5%, excediendo en más del 2,000% el máximo de .3% permitido.  Errores aritméticos de este tipo propiciaron que un grupo de científicos de varios países (quienes se autonombraron “Los Anomaleros”) descubrieran que los números mostrados eran artificiales y se dieran a la tarea de realizar análisis de datos y detección de anomalías.

Haciendo una extrapolación de datos, el investigador Luis Mochán observo que  el conteo de los votos no se inició en cero; el PREP  asignó 50 mil votos negativos para el PRI y 126 mil votos negativos para el PRD. Por otra parte, mostraron un ordenamiento en tiempo de menor a mayor para el PAN acompañados por un descenso simétrico para el PRI.

El catedrático López Gallardo indica que inclusive el IFE  contrató para validar la elección a la empresa AC Nielsen y ésta encontró errores en el 49. 5 por ciento de las casillas que examinó.

Según el autor, existió una manipulación de datos desde el interior del IFE,  a través del software que se utilizó para procesar los comicios del 2006, el cual fue comprado a la empresa  Hildebrando, propiedad del cuñado de Felipe Calderón Hinojosa. “Obedeciendo los consejos milenarios de Séneca, aquel a quien beneficia el crimen es quién lo ha cometido”, añade. Lo más grave es para esta elección se ha contratado a la misma empresa.

“De acuerdo a casillas inconsistentes (evitando suposiciones y basado únicamente en hechos), el resultado de la elección debió haber sido 32.37% para PAN contra 35.91% para la Coalición Por el Bien de Todos: Lopez Obrador debió haber ganado por casi millón y medio de votos” Concluye

El autor recomienda dar acceso a los 300 distritos electorales a que depositen la información-paquete a paquete- directamente en la base de datos apropiada del IFE, eliminando el Centro Nacional de Recepción de Resultados Electorales Preliminares (CENARREP) con la finalidad de no repetir el fraude y contar con disponibilidad instantánea de los datos para poder instituir análisis y monitoreo en tiempo real.

Asímismo, sugiere “elevar el nivel de estudio de procesos electorales a un nivel de investigación científica. El IFE deberá fomentar tal actividad por medio de seminarios, talleres, premios, fondos de ayuda, etc.”

“La ciudadanía deberá impulsar un movimiento que proponga un nuevo diseño de sistema electoral. Se debe impedir  la creación de las urnas electrónicas porque es posible robarse la elección aun teniendo evidencia escrita, ¿imagínense lo que sucedería si ésta no existiera?, agrega.

“El fraude existe, es detectable por los métodos científicos y se debe incluir en todo análisis que se juzgue razonable. Todo candidato que ignore al fraude como fuerza política está condenado al fracaso”, concluye.

 

 

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