Berlusconi enfrenta graves desafíos legales y financieros tras su renuncia

Berlusconi ha jurado que no volverá a buscar un puesto público. Foto AFP.

ROMA. —Con el fin de evitar el colpaso financiero de Italia y arrastrar con ello a la Unión Europea, el primer ministro italiano Silvio Berlusconi renunció el sábado. Pero eso no significa que los problemas para su país ni para él han terminado. Como señala la siguiente nota de AP,  Berlusconi se enfrenta a enormes desafíos legales y financieros.

Ha jurado que no volverá a postularse, aunque poco esperan que abandone para siempre la política italiana. Berlusconi ha dicho que podría ayudar en alguna campaña porque, bueno, “siempre me han salido bien a mi”.

Pero con la renuncia de Berlusconi como primer ministro el sábado, luego de meses de inestabilidad bursátil, cierra una época en la política italiana y el multimillonario de 75 años es otra vez sólo un hombre de negocios.

“Lo que estamos viendo ahora no es el fin de un gobierno, sino el final de un sistema, de un sistema político”, dijo Massimo Franco, un analista político para el importante diario Corriere Della Sera.

De hecho, Berlusconi dominó la política italiana durante los pasados 17 años, como una figura controversial que se mantuvo tres períodos como primer ministro. Mantuvo a raya a sus opositores políticos y combatió con los magistrados que lo perseguían por cargos de corrupción y mala conducta sexual, pero fue derribado por la intensa presión internacional y de los mercados financieros.

El magnate de los medios de comunicación había prosperado al codearse con los poderosos, ya sea de vacaciones con el líder ruso Vladimir Putin o conociendo la vida de las fincas en Texas, cuando fue recibido por el entonces presidente George W. Bush en una reunión de los aliados de la guerra de Irak.

Sin embargo, al ser visto como un impedimento para la reforma económica, su salida fue tan apresurada como la serie de hechos que fueron absorbiendo a Italia en los problemas de deuda europeos.

Ya sea que regrese a dirigir su imperio mediático o incluso que recupere en puesto vacante como presidente de su amado equipo de fútbol, el Milan, enfrenta una agenda poco agradable. A juzgar por la reacción de los medios, no será una salida discreta.

“Impidan una Europa de tecnócratas”, clamaba un encabezado en el periódico familiar Il Giornale sobre el presunto nuevo gobierno italiano encabezado por el economista Mario Monti. “Este gobierno es un golpe de Estado”.

La renuncia de Berlusconi significará que ya no podrá alegar que tiene asuntos oficiales del gobierno como un motivo para faltar a las audiencias en sus tres juicios, una táctica que ha utilizado para retrasar los procesos. Su intento de configurar una ley que pudo haber dado inmunidad fue revocada por el Tribunal Constitucional.

Sin embargo, los cargos en dos juicios en Milán relacionados con sus negocios prescribirán debido a un estatuto de limitaciones a principios del próximo año —lo que dejaría poco riesgo de que el multimillonario enfrentara alguna pena, incluso si los tribunales puedan alcanzar a condenarlo en el primer juicio. El sistema italiano permite dos niveles de apelación.

Comments

comments

Leave a Reply

Your email address will not be published.