Los peligros del glifosato, Monsanto y las demandas judiciales

 

El glifosato es tal vez uno de los herbicidas más populares de la historia. La compañía que lo introdujo al mercado en 1974 fue Monsanto, que tuvo la patente hasta el 2000. Desde ese año y con el cambio de siglo, el producto pasó a ser vendido por otros fabricantes. El glifosato comúnmente se emplea en agricultura y silvicultura, particularmente para el control de la maleza en áreas industriales, pero también se emplea en céspedes y jardines.

El reconocimiento mundial de este herbicida llegó hace algunos años cuando sus efectos negativos sobre plantas y personas se confirmaron y se hicieron públicos. Su efecto sobre las plantas no es selectivo, lo que significa que mata a la mayoría de ellas cuando se aplica. La manera más común de su empleo tiene que ver con agricultores que lo rocían en los campos antes de que sus cultivos broten en primavera. Así no tienen que competir con las malezas de los alrededores. También se le emplea como un tratamiento previo a la cosecha, pues seca los cultivos y facilita la recolección. A raíz de los efectos negativos, actualmente hay cultivos, como la soja, que han sido genéticamente modificados para resistir al glifosato.

Pese a que algunos laboratorios intentaron realizar estudios para comprobar que las denuncias acerca de los efectos negativos sobre la salud de las personas y de las plantas no tenían asidero, estudios impulsados por la OMS y laboratorios privados, indicaron lo contrario.

  • Estudios toxicológicos: han encontrado que el químico glifosato es genotóxico, esto significa que puede afectar la integridad del material genético de una célula. Esta determinación se realizó a lo largo de varias décadas, ya que entre 1983 y 2017, 12 estudios mostraron que los herbicidas a base de glifosato son genotóxicos.
  • Una investigación llevada adelante en el año 2017, concluyó que el Roundup es más tóxico para las células vivas que el glifosato solo.
  • A raíz de este tipo de estudios científicos, finalmente la evidencia demuestra que la exposición a Roundup es peligrosa para los humanos y aumenta el riesgo de desarrollar linfoma No Hodgkin.

¿De qué se trata el linfoma No Hodgkin?

Es un cáncer que se origina en el sistema linfático, una parte importante del sistema inmune de su cuerpo. La enfermedad comienza en los linfocitos, glóbulos blancos que ayudan a combatir las infecciones. Mientras que los linfocitos normalmente tienen un ciclo de vida predecible, cuando los linfocitos viejos continúan creciendo y dividiéndose anormalmente, se acumulan en los ganglios linfáticos, causando hinchazón. La enfermedad puede progresar hacia el resto del sistema linfático, incluidos los vasos linfáticos, los adenoides, las amígdalas, el bazo, el timo y la médula ósea. A veces, el linfoma No Hodgkin también puede extenderse a órganos fuera del sistema linfático.

Es a partir de este tipo de descubrimientos científicos, y los juicios iniciados por personas dañadas por este químico, que los abogados especializados en roundup comienzan a dar respuesta legal para defender sus causas.

 

 

 

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