Urge liberar a los detenidos en centros de ICE

María Luisa Arredondo.
María Luisa Arredondo.

María Luisa Arredondo *

Uno de los grupos más vulnerables al contagio del coronavirus es el de los detenidos en los centros de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) por la falta de higiene y de cuidado médico adecuado en esos lugares. Por esa razón, el Fondo de Justicia del Condado de Orange (OCJF) ha hecho un llamado a los seis congresistas de ese condado para que intercedan ante ICE a fin de lograr la liberación de todos los detenidos.

En una carta firmada por más de 50 organizaciones y líderes comunitarios, el OCJF indica que no existe justificación para la encarcelación de esos inmigrantes. El costo por cada detenido es de $150 por día en centros privados como el de Adelanto. Y hay alternativas más humanas. De hecho, bajo las actuales leyes de inmigración, ICE puede liberar a las personas sin una audiencia en un tribunal de migración, ya sea mediante la libertad condicional o bajo reconocimiento. El congresista Lou Correa envió recientemente una carta al fiscal general de los Estados Unidos, William Barr, en la que le hace una solicitud similar.

La carta del OCJF afirma que los centros de detención de ICE representan una grave amenaza para la salud pública porque está bien documentada su incapacidad para manejar brotes infecciosos, así como la disponibilidad limitada de pruebas médicas y de equipo de seguridad en sus instalaciones e incluso de agua y jabón, indispensables para contener el coronavirus.

El OCJF subraya que tan solo en lo que va del año fiscal 2020, que comenzó el 1 de octubre del año pasado, se han registrado ya ocho personas fallecidas bajo la custodia de ICE. Con la pandemia del COVID-19 es de esperarse que esta cifra aumente de manera desmedida y supere con creces a la del año fiscal 2019, cuando se registraron ocho fallecimientos.

A través de su trabajo, el OCJF asegura que se ha enterado de múltiples casos de residentes del condado de Orange o de personas con fuertes lazos en éste, entre ellos padres de niños pequeños, y personas enfermas, que han pasado meses de verdadero infierno en las instalaciones de Adelanto, Otay Mesa y Mesa Verde. El año pasado, el OCJF ofreció fondos para liberar a residentes de varias ciudades del condado de Orange. Quienes han sido liberados han compartido historias traumáticas de maltrato médico y psicológico para ellos y sus familias.

De acuerdo con el OCJF, la situación se agravará con el brote del coronavirus porque tienen información de que los detenidos en Adelanto han sido puestos en cuarentena parcial y los indocumentados han perdido la capacidad de impugnar su detención.

En otras partes del país ya se han reportado casos de brotes en centros de detención migratoria. Recientemente trascendió, por ejemplo, que tres niños no acompañados que permanecen bajo custodia de la Oficina de Refugiados en Nueva York dieron positivo a la prueba del COVID-19. Pese a ello, la agencia dice que los mantendrá en sus instalaciones hasta que se levante la cuarentena.

Ante esta crisis, los ciudadanos y los encargados de formular políticas tenemos dos opciones claras. Podemos tener un impacto positivo significativo en la salud pública y minimizar el número de víctimas en los centros de ICE, si pedimos que los detenidos sean liberados, o bien apoyar la solicitud de Trump para darle más fondos a esa institución y, de esta forma, abandonar a su suerte a todos los detenidos.

*María Luisa Arredondo es la fundadora y directora ejecutiva de Latinocalifornia.com

 

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