El ascenso de Bloomberg

María Luisa Arredondo.
María Luisa Arredondo.

María Luisa Arredondo*

Los últimos días se han caracterizado por un sorpresivo vuelco en las encuestas nacionales sobre las preferencias electorales entre los demócratas. Lo más relevante ha sido la caída del exvicepresidente Joe Biden, quien se mantuvo como favorito durante meses porque supuestamente era el más apto para derrotar a Trump.

En los sondeos más recientes como el de Quinnipiac, Biden aparece en segundo lugar, ocho puntos debajo de Bernie Sanders, y todo indica que su campaña está en caída libre pues incluso ha perdido gran parte del apoyo de los afroamericanos, el segmento que más lo ha respaldado. Gran parte del problema se debe a que al exvicepresidente le ha faltado proyectar entusiasmo y una visión innovadora sobre cómo piensa sacar adelante al país. No puede argumentar, como lo ha hecho hasta ahora, que su principal logro sea el haber sido el compañero de fórmula de Obama. El otro factor que le ha dañado es la acusación de que su hijo Hunter se benefició indebidamente de un alto cargo en una empresa de Ucrania cuando él era vicepresidente.

El senador Bernie Sanders, por su parte, ha logrado mantener su posición como uno los aspirantes más sólidos por su integridad, pero no se sabe por cuánto tiempo, dado que sus posturas de izquierda son muy controversiales: millones de jóvenes lo adoran, pero otros sectores, como los baby boomers de clase media, temen que sus políticas resulten perjudiciales para ellos.

En medio de este panorama ha surgido la candidatura del excalde de Nueva York, Michael Bloomberg, quien a pesar de que se lanzó al ruedo bastante tarde, en unas semanas se ha situado entre los tres más competitivos. La magia ha sido posible gracias a los millones de dólares que ha gastado en publicidad. Hasta ahora no ha podido participar en los debates porque no cumple con los requisitos de tener cierto número de donadores. El alega que no los necesita, pues pondrá su fortuna, estimada en unos 60 mil millones de dólares, al servicio de su campaña.

Aunque muchos han denunciado que Bloomberg es otro multimillonario que quiere comprar la presidencia, al estilo de Trump, el caso del exalcalde es muy distinto. Se trata no solo de un empresario de gran éxito sino de un político que hizo un gran papel en Nueva York.

A diferencia de Trump, la agenda de Bloomberg incluye nuevos impuestos para los más ricos, aumento al salario mínimo, combate a las armas de alto poder y al cambio climático, seguro médico sin hacer a un lado la opción privada y una reforma migratoria que ofrecerá a los indocumentados un camino a la ciudadanía.

Como se ve, se trata de una agenda progresista, pero moderada. Falta ver si Bloomberg consigue permear su mensaje en el electorado y si su fortuna puede servirle para ello o, por el contrario, le resta credibilidad.

 

*María Luisa Arredondo es la fundadora y directora ejecutiva de Latinocalifornia.com

 

 

 

 

 

 

 

 

Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Comments

comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *