how to treat alopecia

Facebook
Twitter
Google +1
LinkedIn

Desamparados: enfoque equivocado

|

08 de octubre, 2019

|
Desamparados: enfoque equivocado
María Luisa Arredondo.

María Luisa Arredondo.

María Luisa Arredondo*

Prácticamente todos estamos de acuerdo en que el problema de los desamparados en varias de las grandes ciudades de Estados Unidos es una vergüenza nacional que requiere atención urgente.

En lo que definitivamente no hay un consenso es en qué se debe hacer. Por años, los gobiernos locales y estatales de las áreas más afectadas por el alto número de personas sin hogar se han enfocado en darle prioridad al problema de la vivienda.

Pero, hasta ahora, los esfuerzos se han quedado cortos, como lo ilustra el caso del condado y la ciudad de Los Ángeles, donde viven casi 60 mil desamparados. Para hacerle frente a la crisis, en 2016 y 2017 los votantes de la región aprobaron las medidas H y HHH. La idea era destinar más de 1,500 millones de dólares para construir 10 mil viviendas para los desamparados en la próxima década.

El plan, aunque bien intencionado, se ha enfrentado con diversos obstáculos. El más importante es que las viviendas no pueden estar disponibles de manera inmediata y el número de personas sin hogar aumenta día tras día.

Las causas más importantes de este problema son la falta de vivienda asequible y la elevada tasa de pobreza. Los precios de las rentas se han disparado de manera impresionante en los últimos años y hay quienes tienen hasta dos o tres trabajos para salir adelante con sus gastos.

Pero existe otro importante factor al que no se ha dado la debida atención: el de las enfermedades. Un reciente estudio del diario Los Angeles Times revela que los males mentales, así como el abuso de drogas y las discapacidades físicas son mucho más prevalentes entre la población desamparada de lo que se creía. Según el periódico, el 76% de los indigentes sufre alguna de estas calamidades, un porcentaje que supera por amplio margen al del 29% estimado por las autoridades angelinas.

Las cifras dadas a conocer por el estudio de Los Angeles Times, que por cierto no han sido disputadas por la Dirección de Servicios para los Desamparados de Los Ángeles, arrojan nueva luz sobre el enfoque que se debe dar a la crisis de los desamparados. Si bien es obvio que se necesitan construir más albergues y viviendas asequibles para ellos, de nada servirá si no les ofrecen, al mismo tiempo, servicios médicos, psiquiátricos y de rehabilitación de drogas.

Se trata, sin duda, de un problema sumamente complejo cuya solución requiere, para empezar, de un diagnóstico correcto. Hay que entender que la gente termina en la calle por diferentes situaciones. Algunos por una mala racha económica, otros por la pérdida de su trabajo. Para estas personas el apoyo para conseguir una vivienda a precio asequible podría ser suficiente para volver a encarrilarse. Pero muchos otros, quizá la mayoría, necesitan no solo una casa sino atención médica y psicológica. Su camino hacia la recuperación podría ser muy largo y algunos tal vez nunca lo logren. Pero no por ello la sociedad los debe abandonar a su suerte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Comments

comments

Columnista

Share This Article

Otras Notas

La batalla por los Dreamers en una democracia en riesgo
La batalla por los Dreamers en una democracia en riesgo
Vivir es una cuestión de actitud
Vivir es una cuestión de actitud
El fracaso de la civilización
El fracaso de la civilización

Conéctate con los columnistas