how to treat alopecia

Facebook
Twitter
Google +1
LinkedIn

Construyendo el futuro… ¡hoy!

|

05 de febrero, 2019

|
Construyendo el futuro… ¡hoy!

Manuel Sañudo3Manuel  Sañudo Gastélum*

Desde sus inicios, la humanidad se organizó en sociedades y se establecieron estructuras de poder, de organización, se definieron las diversas actividades y a un jefe máximo a quien, entre otras cosas, le preocupaba adivinar el futuro; averiguar qué querrían los dioses para ser complacidos, y así encaminar sus planes en consecuencia.

Creo que no hemos cambiado mucho, a pesar de que han pasado miles de años y de que vivimos en un mundo más racional y tecnificado que entonces. Se sabe de famosas anécdotas de presidentes, reyes y de grandes líderes que – increíblemente en estos días modernos -, con esa crónica preocupación por el futuro, han consultado a los astrólogos y a los horóscopos; les han leído las cartas y han ensayado una serie inimaginable de artificios para adivinar el mañana.

Desde luego que también existen empresarios, con la misma inquietud futurista en mente, que a la hora de planear recurren a métodos no tan esotéricos y sí más tecnificados. Aun así, lograr una visión más o menosacertada de lo que pueda acontecer en el corto, mediano o largo plazo, no deja de ser un albur, con su consiguiente carga de riesgo.

He sabido que en algunas universidades del mundo se proporciona educación formal, con técnicas estadísticas, historia de la humanidad, tendencias, simulaciones, teorías de escenarios, etcétera, como para que este trabajo de anticipar el futuro se dé sobre bases más científicas y con menor grado de incertidumbre, sabedores de que siempre estará lo impredecible. A esta metodología la llaman “Prospectiva” la que, según dicen, consiste en “Atraer y concentrar la atención sobre el futuro, imaginándolo a partir de éste y no del presente. No busca adivinar el futuro, sino que pretende construirlo”.

Con lo anterior quiero resaltar que la planeación es, y seguramente seguirá siendo, una de las actividades crucialesde cualquier dirigente,independientemente de que se asesore de brujos, futurólogos, “prospectores”, visionarios o simplemente de su buen juicio.

El punto importante – para efectos de este espacio – es que analicemos, no tanto la capacidad de atinarle a lo que serán los acontecimientos que nos impactarán en el futuro, sino qué tanto podertenemos de modificar, construir, hoy, lo que queremos que suceda en el mañana.

No estoy hablando de que intentemos ser omnipotentes, sino de que nos cuestionemos en qué medida sípodemos incidir en lo que será de nuestras vidas – empresariales y personales – en el futuro mediato. Hablo de decidir, hoy, qué es lo que queremosque acontezca en nuestro mañana, dentro del contexto de las variables que sípodemos controlar.

Obvio que no todo está sujeto al azar, ni “a lo que los dioses decidan”. Ni tampoco a lo que Dios – para los que creemos en Él – tenga designado para nosotros; pues recordemos que, con todo y su infinito poder, nos dio la facultad del libre albedrío.

Ocuparnos de modificar nuestro destino, en la medida de lo posible, no debe estar reñido con vivir el aquí y el ahora. Más bien se convierte en una diferentemanera de afrontar y de tomar acciones preconcebidas, sobre ese aquíy ese ahora, una vez que hayamos definido adóndequeremos ir, partiendo de nuestra visión y misión, y de lo que razonablemente se puede esperar para después; ya sea que lo hagamos sobre bases científicas o intuitivas, pues ambas son herramientas válidas en esta tarea de “prospectar” el futuro.

Bien lo dijo el escritor francés Víctor Hugo: “El futuro tiene muchos nombres: para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido y para los valientes es la oportunidad”.

Decidamos, hoy, lo que queremos que sea el mañana, en el espacio de libertad que tengamos.

Recordemos el adagio aquél: “El hombre propone y Dios dispone” ¡Propongamos, pues!

 

*Manuel Sañudo Gastélum

Coach y Consultor

Correo: manuelsanudog@gmail.com

D. R.© Rubén Manuel Sañudo Gastélum. Se prohíbe la reproducción de este artículo sin el permiso expreso de su autor.

 

 

Comments

comments

Columnista

Manuel Sañudo

Manuel Sañudo

Share This Article

Otras Notas

El reto demócrata no debe estar en sus diferencias migratorias, sino en derrotar a Trump
El reto demócrata no debe estar en sus diferencias migratorias, sino en derrotar a Trump
Biden en la era del “#MeToo”
Biden en la era del “#MeToo”
La realidad económica de la frontera ha evitado su cierre
La realidad económica de la frontera ha evitado su cierre

Conéctate con los columnistas