how to treat alopecia

Facebook
Twitter
Google +1
LinkedIn

Los responsables de Tlahuelilpan

|

22 de enero, 2019

|
Los responsables de Tlahuelilpan

 

María Luisa Arredondo.

María Luisa Arredondo.

María Luisa Arredondo*

Como ocurre casi siempre después una tragedia, todos nos preguntamos si pudo haberse evitado y quiénes fueron los responsables.

En el caso de la explosión registrada en un ducto de Pemex en el municipio de Tlahuelilpan, Hidalgo, en la que murieron más de 90 personas y decenas más resultaron heridas, la opinión pública se ha apresurado a señalar culpables. Algunos responsabilizan al gobierno de López Obrador y al ejército, otros a las propias víctimas.

Es claro, en términos generales, que la tragedia ocurrió por una nefasta combinación de factores, entre ellos la negligencia de los gobiernos anteriores que permitieron que el robo de combustible floreciera, la miseria e ignorancia de muchas personas que no midieron el grave peligro que corrían, la impunidad con que operan los grupos criminales que se dedican a esta práctica y la falta de una estrategia clara de las autoridades para actuar en este tipo de situaciones.

Sin embargo, para hacer señalamientos contundentes es necesario investigar a fondo la cronología de los hechos y las circunstancias específicas que provocaron el siniestro, por ejemplo; ¿Quiénes informaron que iba a pasar a esa hora combustible por el ducto de Pemex? ¿Cuánto tiempo tardó el ejército en llegar? ¿Cuáles fueron las órdenes que recibieron los militares ante la situación? ¿Cuántos efectivos participaron? ¿La gente de la comunidad acudió para surtirse de gasolina por el desabasto, para hacer negocio o presionada por bandas criminales?

Hasta ahora, la información oficial es insuficiente y  en algunos casos contradictoria. Es indispensable que el gobierno de López Obrador responda a estas y otras preguntas para evitar que se repita esta tragedia y se deslinden responsabilidades.

Uno de los aspectos más tristes es que  los principales afectados por el siniestro son uno de los grupos más vulnerables de la sociedad: personas de muy pocos recursos que pagaron con su vida su falta de sentido común. Duele saber que incluso había menores de edad.

Es triste reconocer, por otra parte, que la tragedia  de Tlahuelilpan no terminará con el huachicoleo. Se trata, por desgracia, de un delito sumamente redituable y por ello, pese a los riesgos que implica, mucha gente continuará dedicándose a esta práctica.

López Obrador ha anunciado que no dará marcha atrás y así debe ser. Pero para no perder el apoyo que hasta ahora le ha dado gran parte de la población en esta cruzada tiene que cambiar su estrategia: es urgente que utilice tecnología de punta para evitar el robo del combustible como se hace en otros países y que haya una mejor coordinación de las autoridades encargadas de vigilar los ductos. Es también urgente que su gobierno empiece a castigar a los beneficiarios de cuello blanco del huachicoleo, entre los que hay políticos, empresarios y altos funcionarios de Pemex.

*María Luisa Arredondo es fundadora y directora general de Latinocalifornia.com

 

 

 

 

 

Comments

comments

Share This Article

Otras Notas

El asedio supremacista a nuestro idioma no cesa
El asedio supremacista a nuestro idioma no cesa
¡Gracias Alfonso y Yalitza!
¡Gracias Alfonso y Yalitza!
La presidencia de Trump es la verdadera emergencia nacional
La presidencia de Trump es la verdadera emergencia nacional

Conéctate con los columnistas