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Obama contra Trump

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11 de septiembre, 2018

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Obama contra Trump
María Luisa Arredondo.

María Luisa Arredondo.

María Luisa Arredondo*

Los problemas legales y políticos de Trump parecen no tener fin. Todos los días un nuevo escándalo o revés sacude a la Casa Blanca al grado que millones nos preguntamos hasta cuándo podrá sostenerse un presidente a quien incluso sus propios colaboradores califican de incompetente, inmoral, ignorante y desequilibrado.

Las acusaciones contra Trump son de sobra conocidas. Desde la época en que era solo un hombre de negocios se cuestionaba su costumbre de no pagarles a sus socios, de evadir impuestos e incluso de hacer tratos con individuos de dudosa reputación, entre ellos muchos ligados a Putin, como lo revela el reciente filme “Active Measures”.

Ninguna de estas acusaciones ha logrado prosperar ni hacer mella entre quienes constituyen su base. Pero lo persiguen día y noche y han desatado una verdadera paranoia en la Casa Blanca. La lista de funcionarios que han expresado su preocupación por la incapacidad del mandatario para ejercer su cargo crece día  con día e incluye a gente tan destacada como el jefe de gabinete, John F. Kelly; el secretario de la Defensa, James N. Mattis, y el exsecretario de Estado, Rex Tillerson.

Trump sabe bien que está rodeado de gente que lo detesta y menosprecia. Por eso el editorial anónimo que escribió hace unos días un alto funcionario de su administración en The New York Times, en el que básicamente se dice que muchos de sus colaboradores más cercanos no siguen sus órdenes, lo ha vuelto paranoico.

La reciente publicación del libro Fear, del periodista Bob Woodward, quien ganó el Pulitzer y fue uno de los que descubrió el escándalo de Watergate, confirma la paranoia que hay en la Casa Blanca con declaraciones de funcionarios que se presentan con nombre y apellido.

La situación es inédita. Nunca antes en la historia de este país habíamos visto que al presidente se le acusara, dentro de su propio círculo, de ser una amenaza para la seguridad nacional y del mundo.

Por ahora, ninguno de los funcionarios de su gabinete han aceptado haber hablado contra Trump para el libro de Woodward, y los líderes republicanos del Congreso han optado por seguir respaldando al presidente porque las elecciones intermedias están a la vuelta de la esquina. Para ellos pesa más, al menos por ahora, conservar sus puestos.

Pero el panorama luce complicado. La tasa de aprobación de Trump se mantiene en un 36%., cifra sumamente baja para que pueda ayudar a su partido en los comicios de noviembre. Y esos números podrían bajar más por los problemas legales del mandatario: el fiscal de Nueva York acaba de entablar una demanda en su contra por utilizar de manera ilegal el dinero de su fundación de caridad para ganancias políticas y personales.

Por si fuera poco, se ha subido al ring un poderoso rival de Trump: Obama. El expresidente ha roto su silencio y ha hecho un llamado a los votantes para que rechacen el oscurantismo que representa Trump y restauren la honestidad, decencia y legalidad en el país. El mensaje seguramente resonará entre millones que estamos hartos de la locura que impera en la Casa Blanca, al margen de que seamos republicanos, demócratas o independientes .

 

*María Luisa Arredondo es fundadora y directora de Latinocalifornia.com

 

 

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