«Ve y pon un centinela», de Harper Lee

Harper LeeCualquier libro que hubiera escrito la autora estadounidense, Harper Lee, habría tenido el gran recibimiento que tuvo el pasado mes de julio la publicación de Ve y pon un centinela.  Y es que pasaron 55 años para que la autora del best seller, Matar a un ruiseñor, publicara una segunda novela. En efecto, en 1960 Harper Lee publicó su primera novela, Matar a un ruiseñor, la cual fue un éxito total: vendió 40 millones de copias, ganó un premio Pulitzer, se tradujo a 40 idiomas, y se hizo una adaptación fílmica con Gregory Peck en el papel del abogado blanco que defiende a un reo negro. Pero a pesar del cálido recibimiento de Ve y pon un centinela, ha habido también crítica. Una de las quejas del público es que en esta novela, en la que aparecen los mismos protagonistas de Matar a un ruiseñor, pero 20 años después, Atticus Finch, el abogado íntegro e igualitario que defendiera al hombre negro en Matar a un ruiseñor, ¡en Ve y pon un centinela es un viejo racista, simpatizante del Ku Klux Klan! ¿Acaso quiso sugerir la octogenaria Harper Lee un fracaso en los derechos de los afroamericanos en los Estados Unidos? No sería imposible, dados los continuos abusos contra lo afroamericanos. Pero no es así. El problema de estas dos novelas es de índole anacrónico. Es decir, aun cuando Ve y pon un centinela es la segunda novela de la autora, y se publica 50 años después de la primera, con personajes 20 años más viejos, por lo que parecería tratarse de una continuación de la primera novela, en realidad es la primera novela de la autora. En rigor, Ve y pon un centinela es el borrador de Matar a un ruiseñor. Cuando en la década de los 60, la joven Harper Lee le dio el manuscrito a su editor, Tay Hohoff, éste le hizo tantas sugerencias y le pidió tantos cambios, que prácticamente Harper Lee terminó escribiendo otra novela.           Uno de estos cambios, es que mientras en el primer manuscrito la protagonista principal era una joven de más de 20 años, en la versión pulida que se publicaría como Matar a un ruiseñor, es una niña de 6 años. Esto explica por qué un personaje como el abogado Finch, que siendo joven defendiera a un negro, es un viejo racista 20 años después.

Es importante destacar que aun cuando Ve y pon un centinela no tenga la misma calidad literaria de Matar a un ruiseñor, hay varios elementos que le dan valor. Primeramente, Ve y pon un centinela es una expresión mucho más genuina y directa de Harper Lee, ya que fue lo que ella quiso originalmente publicar. Si el abogado Finch tiene prejuicios contra los negros, es porque la autora originalmente describió un poblado imaginario, blanco y protestante, con un sistema legal racista. Segundo, y en relación con lo anterior, en esta novela, el punto de vista de la autora con respecto a la (des)igualdad de los derechos de los afroamericanos en los Estados Unidos es mucho mas objetiva y veraz que la óptica romántica manejada en Matar a un ruiseñor.

La novela Ve y pon un centinela aparece en un momento en que en los Estados Unidos, es evidente el racismo contra los negros y otras minorías. Los prejuicios de la sociedad del pueblo de Alabama inventado por Harper Lee, son los mismos que permean en muchas ciudades estadounidenses, aun aquellas en que las “minorías” son una mayoría. Por lo tanto, Ve y pon un centinela, es un aporte cultural de importancia, que esperamos logre colocarse en el canon de la literatura estadounidense como lo hizo Matar a un ruiseñor.

 

 

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