La rueda de la vida

Manuel Sañudo Gastélum.
Manuel Sañudo Gastélum.

“La vida es fascinante: sólo hay que verla a través de las gafas correctas”

 Alejandro Dumas

En el Coaching se habla de “La Rueda de la Vida”, como un ejercicio para que el Coachee (el que recibe el Coaching) se auto califique cómo anda en su equilibrio vital.

Si imaginas una rueda de una carreta, con diez ejes, cada uno de ellos significaría, para efectos de este ejercicio de calibración, un aspecto de la vida. Esos ejes serían: el crecimiento personal, los negocios o estudios, la familia, la salud, los amigos, la diversión, el amor, la contribución al entorno, las finanzas y lo espiritual.

Esto lo traigo a cuento, pues es frecuente que se piense que se está más mal de lo que se está realmente; pero, ¿no será algún aspecto de tu vida que te tiene todo el día de víctima? Es preciso y conveniente que explores un poco más en dónde está el problema o el área de oportunidad. Por eso la Rueda de la Vida es una herramienta sencilla y muy poderosa para analizar la existencia desde una perspectiva más general; para que entiendas mejor todos los ingredientes que la componen.

El ejercicio de la Rueda te ayudará a valorar tu grado de felicidad o desarrollo en los distintos apartados de la vida. Te sugiero que, en cada uno de esos diez ejes, califiques de cero a diez lo que crees que es tu grado de conformidad al día de hoy. Aclaro que no hay un modo objetivo para calificar cada área, se trata de una valoración personal, obviamente que subjetiva pero es la que vale, puesto que es lo que sientes de cada apartado o eje.

Un ejemplo podría ser lo finananciero: ¿tus ingresos te permiten llevar el nivel de vida que deseas?, ¿estás conforme con el dinero que manejas en tu día a día?, ¿te sientes agobiado por las deudas? Supongamos que siempre has querido tener dinero en el banco y las deudas pagadas. Haberlo conseguido sería un admirable diez. Aunque, si vives con el dinero muy justo, las deudas te quitan el sueño, y encima te castigas con pensamientos negativos, entonces tu calificación podría ser un simple tres.

Los negocios o estudios: ¿te levantas cada mañana contento para ir al trabajo o a la Universidad?, ¿te sientes motivado y satisfecho con tus funciones laborales?, ¿perdiste el trabajo y ahora estás desempleado?

La salud: ¿estás contento con tu estado psicológico y físico? Posiblemente pienses que ya va siendo hora de adquirir nuevos hábitos más saludables, como dejar el cigarrillo, hacer deporte, comer de forma más sana, o aprender a no preocuparte por todo.

El crecimiento personal: ¿te sientes realizado por hacer aquello que siempre quisiste? Al margen de tu actividad profesional, puede que quieras aprender otro idioma, por extraño y poco útil que parezca. O que te llame la atención alguna cultura lejana o participar en asociaciones benéficas. Son sólo ejemplos para delimitar aquellas materias de conocimiento que te has propuesto aprender o hacer.

Con la medición de tu grado de satisfacción en todas las áreas consigues racionalizar la visión global que tienes de la vida y, probablemente, veas de otra forma las cosas.

En ningún caso se debe juzgar una Rueda como «buena» o «mala», es simplemente la tuya, personal e intransferible. Por alta o baja que haya resultado tu calificación en tu Rueda, no vale obsesionarse. No merece la pena decir que te va todo muy mal o que eres un fracasado.

Las áreas mejor evaluadas deben recordarnos todas las cosas buenas que tenemos, y nos deben motivar a trabajar las áreas peor calificadas. Tengamos presente que, por muy mal que vayan las cosas, siempre hay cosas buenas en la vida.

Habrá casos en que la puntuación sea más allá del 10, sería el caso de alguien que exagera en el deporte y se la vive de maratón en maratón. Es bueno procurar la salud, pero los excesos son malos; además, el tiempo debe distribuirse entre los demás ejes, y también hay que atender a la familia, al trabajo, al desarrollo personal, y a la parte espiritual. De no ser así, como que la rueda ya no sería un círculo, sino una rueda deforme con un eje más largo que otro. Obvio que la rueda rodaría dando de brincos… Y así sería tu vida, un desequilibrio por exageración, como podría serlo por omisión en el caso de quien no hace nada por su salud.

¿Cuál es el eje qué más te importa? No todos son igual de importantes y seguro que, a lo largo de tu vida, su grado de importancia cambiará. He conocido casos de personas que nunca prestaron demasiada atención a la salud hasta que les faltó, momento en el que comprendieron – demasiado tarde – que el eje de la salud es el más importante de todos… Sobra decir que la salud es el sustento de la Vida.

 

Manuel Sañudo Gastélum

Coach y Consultor

www.manuelsanudocoach.com.mx

www.entusiastika.blogspot.mx

DR © Rubén Manuel Sañudo Gastélum. Se prohíbe la reproducción sin el permiso del autor.

 

 

 

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