La Malinche

La Malinche por Rosario Marquardt, 1992
La Malinche, por Rosario Marquardt, 1992

“Oh, maldición de Malinche,

enfermedad del presente,

cuándo dejarás mi tierra,

cuando harás libre a mi gente”

 

Esta estrofa no solo sintetiza la famosa canción “La maldición de Malinche” (1975), de Gabino Palomares, sino el sentimiento general de los mexicanos hacia esta figura histórica. Intérprete y concubina indígena del conquistador español, Hernán Cortés, la Malinche es símbolo de la traición a México y en algunos casos, a la integridad de la mujer. En vísperas de la celebración –o condena– del no menos controversial “Día de la Raza”, es pertinente revisar este símbolo maltratado por la historia.

 

¿Quién fue la Malinche? De acuerdo con los cronistas de la Conquista de México, fue hija de un importante cacique de un lugar en el actual estado de Veracruz, dominado por los aztecas. Su nombre indígena era Malinali Tenepal, y su nacimiento se ubica alrededor de 1502. De acuerdo con el historiador Bernal Díaz del Castillo (notorio por su gran imaginación narrativa),  al morir el padre de Malinali, la madre se casó con otro hombre con quien tuvo un hijo, y al serles la niña un estorbo, la regalaron a unos mercaderes que se dirigían a tierras mayas. Sea fantasía o verdad esta biografía, cuando Hernán Cortés llegó a tierras mayas (1519), Malinali vivía en Tabasco y hablaba maya. Con escasos 17 años de edad, es regalada por los indígenas de Tabasco a Hernán Cortés, como parte de un obsequio de 20 mujeres para sus necesidades domésticas y sexuales. Cortés a su vez la regala a uno de sus soldados, y no es sino hasta que sale de tierras mayas y entra a tierras aztecas que se da cuenta que Malinali, ahora bautizada con el nombre cristiano de Marina, habla náhuatl, además del maya. La Malinche pasa a formar parte de un sistema de interpretación triangular en el que Cortés habla en español con su intérprete oficial, Jerónimo de Aguilar, éste interpreta del español al maya para la Malinche, y ella del maya al náhuatl. Muy pronto, La Malinche aprende español, y se convierte en la intérprete oficial de Cortés. Después de la Conquista de México, en 1521, Cortés tiene un hijo con ella: Martín Cortés, quien ha pasado a simbolizar el primer mestizo mexicano. [1]. Sin embargo, en una larga expedición hacia Honduras, estando borracho, Cortés casa a la Malinche con uno de sus soldados, con quien se sabe que tuvo después otra hija. No se sabe la fecha ni las circunstancias en que murió la Malinche, pues después de la Conquista no hubo necesidad de sus servicios.

Malinali, Marina, la Malinche…la mujer de tres nombres, y un solo destino adverso, en vida y después de muerta. En esta era de revisión de la historia, sobre todo de aquellos personajes marginales, es oportuno señalar que la Malinche no traicionó a nadie, sino que fue varias veces traicionada. Primero, por su  propia madre, quien la regaló a unos mercaderes. Después, ellos que la venden a los tabasqueños, y éstos que a su vez la obsequian a los españoles. Con los españoles no tuvo mejor suerte: Cortés la regala dos veces a dos soldados diferentes, la segunda después de haberla hecho madre de su primer hijo mexicano, y estando él en estado de ebriedad. Es posible también, que como esclava de los españoles, la Malinche nunca haya tenido opción de elegir servirles o no. Reconozcamos mejor que, con todo y la hostilidad en que vivió, Malinali-Marina-Malinche, resistió el colapso del mundo indígena gracias a su habilidad lingüística y capacidad de adaptación.

[1] Los primeros mestizos mexicanos que registra la historia, son los hijos del náufrago español Gonzalo Guerrero con una princesa maya, desde 1511.

 

*Gloria Arjona tiene un doctorado en español de la Universidad del Sur de California, y enseña lengua y literatura españolas en el California Institute of Technology, en la ciudad de Pasadena. Paralelamente a la enseñanza, Gloria Arjona se ha dedicado a la música, tanto como cantante, como investigadora.

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