Mujeres de paz hicieron la guerra para proteger a las que sólo hablaban español

De izquierda a derecha, la supervisora del condado de Los Ángeles, Gloria Molina, las fundadoras de ELAWC, Irene Méndez y Conie Destito, y la actual directora ejecutiva de ELAWC, Bárbara Kappos. Foto: Agustín Durán/Latinocalifornia.

ELAWC, organización que inició como una necesidad por y para la mujer, reconoce a cinco personalidades que han ayudado a contrarrestar el abuso sexual, la violencia doméstica y la propagación del  Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).

Por Agustín Durán

«Cuando enciendes una lámpara para alguien más, ésta también alumbrará tu camino«,  Buda.

En 1976, Irene Méndez y Conie Destito iniciaron la primera línea de ayuda en español para mujeres sobrevivientes de abuso sexual y violencia doméstica en el sur de California, pero hay quien dice que fue la primera en todo Estados Unidos.

Para ver más fotos del evento oprima éste enlace…

“Lo chistoso de todo”, explica Méndez,  “es que era una línea de crisis las 24 horas, pero no teníamos teléfonos, un espacio donde recibir las llamadas, ni tampoco personal que nos ayudara en el proyecto”.

Sin embargo, la urgencia y necesidad de establecer una línea de apoyo para a todas las mujeres que por cuestiones del idioma no podían recibir ayuda, llevó a las también trabajadoras sociales a pedir apoyo a la comunidad.

“Salieron como 30 voluntarias, todas mujeres que empezaron a donar su tiempo, realizando car wash para recaudar fondos, buscaron recursos y así iniciar la primera línea de crisis”, expresó Destito.  “Gracias a ellas pudimos establecer la línea que hoy cumple 37 años.

La ex secretaria del trabajo, Hilda Solís, quien también estuvo presente en el evento y en otros años  ha sido una de las galardonadas, pareció impresionada con la actuación e interpretación de la banda Las Cafeteras, quienes amenizaron la tarde y se llevaron el corazón de todos los presentes por su originalidad y temas de justicia social que tocaron. Foto: Agustín Durán/Latinocalifornia.

Con el tiempo y el apoyo de más de 900 voluntarias a través de los años, la línea de ayuda ahora se llama East Los Ángeles Women Center (ELAWC) y  ofrece apoyo a las víctimas de violencia familiar y a las personas que han sido infectadas con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), entre otros programas.

Bárbara Kappos, actual directora ejecutiva de ELAWC, dijo que gracias al compromiso de las fundadoras el panorama de las mujeres en crisis cambió para siempre en el sur de California.

“Con una llamada confidencial, una mujer encuentra a alguien que la va a escuchar, alguien que no sólo va a entender su idioma sino alguien que entiende su vida”, expresó Kappos.  “ELAWC también se convirtió en la voz pública, defendiendo a las mujeres y jovencitas silenciadas por la pena y el miedo”.

De acuerdo a su reporte anual, la organización ayudó en el 2012 a 3,500 personas, incluyendo a 900 mujeres,  2,000 niños y 1,800 individuos con el riesgo de contraer el VIH.

Pero al igual que en sus inicios, la organización sabe que sin el apoyo de los voluntarios y personas de la comunidad, incluyendo funcionarios públicos y otras personalidades, su misión posiblemente no se hubiera cumplido con tanta efectividad.

el senador Ricardo Lara recibe el premio “Alas de Esperanza” de Bárbara Kappos, directora ejecutiva de ELAWC y Mario Pérez del Departamento de Salud del condado de L.A. Foto: Agustín Durán/Latinocalifornia.

Es por eso que durante su cena de gala “Mujeres de Paz” realizada el fin de semana pasado, cinco personas fueron reconocidas por el  trabajo, esfuerzo y lucha que han realizado en el cuidado, desarrollo y progreso de la mujer latina en Estados Unidos.

Entre las galardonadas se encontraba la supervisora Gloria Molina, quien recibió el premio “Mujeres de Paz” y recordó a las casi 300 personas, en su mayoría mujeres, que  la lucha no había terminado, y al igual que hace casi 40 años, exhortó a las mujeres a ser más fuertes, más agresivas y más audaces.

“Sabíamos que ayudamos a la mujer, estábamos ayudando a familias completas”, enfatizó Molina que fue parte de aquel movimiento que ha ayudado a miles de mujeres y familias a través de los años.

El senador Ricardo Lara recibió el reconocimiento “Alas de Esperanza” y se lo dedicó a su hermana Jackelin Lara, quien fue víctima de violencia doméstica, pero a la que no pudo defender por su corta edad, pero gracias a organizaciones como ELAWC su hermana pudo encontrar la ayuda necesaria.

Emilia Ochoa, madre soltera de cuatro hijos y voluntaria por 14 años en la organización, recibió el premio “Voluntaria del Año” y dijo que el donar su tiempo la ha ayudado a crecer como ser humano porque llevaba  una voz de esperanza  a todas esas mujeres que necesitan apoyo.

Otros de los galardonados fueron Lynette Romero, periodista de KTLA, y Richard Pacheco,  quien durante su infancia fue testigo de cómo su padre golpeaba a su mamá y a los 15 años se convirtió en padre, pero lejos de seguir el mismo patrón de su progenitor, se apoyó en ELAWC y con su experiencia y conocimiento ha evitado que cientos de jóvenes repitan la historia de violencia.

Durante el evento, Constance Marie, actriz y vocera de ELAWC, mencionó una cita de Buda que muy bien pudiera aplicarse a todos los presentes que de alguna u otra forma han contribuido a la seguridad, y apoyo de todas las mujeres sobrevivientes de la violencia y abuso sexual.

“If you light a lamp for someone else, it will also brighten your path”,  Buddha.

Galardonados:

Premio “Mujeres de Paz” fue entregado a Gloria Molina, primera Latina elegida como supervisora del condado de Los Ángeles  y quien ha mostrado una fuerza indeleble  en el mejoramiento de  la calidad de vida de los residentes del condado de los Ángeles.

Premio “Alas de Esperanza” fue entregado al senador Ricardo Lara, por sus esfuerzos para mejorar las vidas de las familias trabajadoras y su compromiso por la justicia e igualdad.

Premio “Mujer de Inspiración” fue entregado a Lynette Romero, reportera en KTLA y quien con su trabajo y temas que ha tocado como periodista ha sido una inspiración para miles de mujeres, particularmente entre la comunidad latina.

Premio “Tony Borbon”  fue  entregado a Richard Pacheco, por ser un hombre que ha aprendido de sus propias experiencias y ha ayudado a cientos de jóvenes con sus consejos y sabiduría.

Premio “Voluntaria del Año”   fue para  Emilia Ochoa, quien con su compasión y liderazgo ha transformado las vidas de miles de personas en la comunidad.

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