‘Papelito habla’, si no está por escrito, nunca sucedió

Guadalupe Corvera, residente de la ciudad de Bell, llegó al taller porque dijo que en menos de seis meses le subieron la renta de $3.25 a 500 dólares y no lo consideraba justo ya que ha vivido en la vivienda por más de 32 años. (Foto de Agustín Durán/Latinocalifornia.com)

Agustín Durán

Los Ángeles, CA.- Qué debemos hacer cuando el dueño de los apartamentos no quiere arreglar la vivienda, o les han dicho que no pueden utilizar el patio o jardín de la casa para celebrar un cumpleaños de sus hijos, o cuando el inquilino no paga su renta a tiempo,  o cuando la persona que renta no se quiere salir del departamento a pesar de que el dueño del inmueble ya se lo pidió varias veces. Quién tiene más derechos, el inquilino o el arrendador, a quién acudir cuando no sabemos que hacer y saber si lo que nos están haciendo es legal y no es discriminatorio.

María Benítez, de la Fundación por una Vivienda Justa, pidió a los asistentes a no firmar nada que no entiendan y cuando soliciten algo, lo hagan por escrito (Foto de Agustín Durán/Latinocalifornia.com).

Todas esas preguntas y más fueron respondidas el viernes en el primer Taller del Inquilino realizado por la Fundación por una Vivienda Justa a través del asambleísta Ricardo Lara, quien dijo que su oficina recibe muchas quejas sobre los aumentos de renta, desalojos, derechos de los inquilinos o inclusive por parte de los dueños de los departamentos que no saben que hacer para desalojar a sus inquilinos que no pagan la renta a tiempo o de plano no la paga.

“El objetivo es que la gente aprenda sus derechos, tanto el inquilino como el arrendador y sepa que puede y debe hacer al enfrentar un problema”, Expresó Julia Juárez, directora de comunicación del asambleísta, durante el taller que se realizó en la ciudad de South Gate.

Fueron cerca de 30 personas las que asistieron al Taller del Inquilino realizado en la ciudad de South Gate(Foto de Agustín Durán/Latinocalifornia.com).

“Por un lado está el inquilino que no sabe sus derechos y en muchas veces por no tener información no sabe que hacer o si lo que le están haciendo es legal o ilegal”, agregó Juárez. “Pero por otro lado están los dueños de propiedades que en muchas ocasiones simplemente comprar unos departamentos y empiezan a rentar sin saber exactamente cómo hacerlo sin incurrir en violaciones que en ocasiones pudieran costarles hasta la propiedad que rentan”.

María Benítez, coordinadora comunitaria y encargada de dar los talleres de la fundación expresó que situaciones tan obvias como el simplemente pedir un recibo cuando paga la renta, se convierten en problemas que en ocasiones acaban por desalojar al inquilino.

“La gente debe entender que las palabras se las lleva el viento y si no hay un documento firmado donde se solicita cualquier tipo de reparación o desalojo, entonces es como si no hubiera pasado”, expresó. “Papelito habla, aquí no hay que yo ya le había dicho. Si no tienen un papel firmado, entonces lo hablado no significa nada”.

Uno de los consejos más importantes que dio Benítez dio es que no se firme nada si no se está seguro de lo que está firmando. Si se puso de acuerdo con el dueño de los departamentos en español, entonces debe de exigir un contrato en español, y no se dejen llevar por lo que cuenta la gente, ya que cada historia es diferente y en muchas ocasiones se toman decisiones graves por el simple hecho de no informarse correctamente.

El taller fue dado en inglés y español y se explicó desde las leyes de una vivienda justa, acciones discriminatorias, derechos de las familias con niños, qué hacer cuando no le regresan su depósito, aumentos de renta, derechos de privacidad, desalojos, contratos mensuales y arrendamientos entre otros temas.

“Su firma es oro en este país, si no saben lo que firma, por favor no firmen”, expresó Benítez. “La gente no compra zapatos sin antes medírselos o no compra  un auto sin antes probarlo. Entonces así con su departamento, haga una inspección general primero, tome fotos y establezca todo por escrito”.

Guadalupe Corvera, residente de la ciudad de Bell, llegó al taller porque dijo que en menos de seis meses le subieron la renta de $3.25 a 500 dólares y no lo consideraba justo ya que ha vivido en la vivienda por más de 32 años, pero como ahora el dueño falleció, el esposo de la hija del dueño es el que quiere cambiar todo.

Nos dijo que  “Si no les gusta entonces se pueden ir”, y ahora  no sé que hacer.

Por otro lado, otra de las personas que llegaron al taller, preguntó que hacer cuando el inquilino no paga la renta a tiempo ya que según el individuo, el inquilino le dice que por ley tiene cinco días después de cada 1ro., de mes para pagarle la renta.

Benítez indicó que hay mucha mala información que pasa de boca en boca sin conocer toda la historia, es por eso que pidió a los asistentes que no se dejen llevar por lo que dice la gente y mejor comuníquese con la fundación si tiene un problema.

Agregó que la Fundación por una Vivienda Justa puede ayudar a las personas a informarlos, leer contratos e inclusive trabajar como mediadores para llegar un acuerdo beneficioso tanto para el arrendador como para el inquilino.

Para más información, pueden hablar a la oficina del asambleísta Lara al 562-529-3250 o a la fundación: al 323-295-3302 o visitar la página de internet: http://www.fairhousingfoundation.com/

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