Libro y documental rescatan recetas indígenas que se resisten a morir en LA

El libro “El sabor de nuestras raíces” y el documental “Alma de maíz” fueron presentados la semana pasada durante el Día Internacional de la Mujer, en forma simultánea, en Los Ángeles y Ciudad de México.

Agustín Durán

Los Ángeles.- Primero salen de Oaxaca para rescatar a su familia, viajan más de tres mil kilómetros al norte y se asientan en una ciudad con diferente idioma, costumbres y alimentos, y ahora las mujeres indígenas luchan por salvaguardar su comida, símbolo de sus tradiciones y de su historia.

En el  libro El sabor de nuestras raíces, 11 mujeres de origen zapoteco comparten algo de su pasado a través de sus recetas, con las que buscan transmitir una herencia milenaria que recibieron en Oaxaca, trajeron a Estados Unidos y  se resisten a perder ante las hamburguesas y la comida rápida, abundante en preservativos.

“Con la migración los indígenas cambiamos nuestras prácticas alimenticias y constantemente somos presionados para involucrarnos en un proceso de asimilación, que incluye los alimentos”, expresó Bertha Rodríguez, escritora del libro, inmigrante, periodista y ahora asambleísta en Oaxaca.

Clara Martínez

“Aquí [Los Ángeles] la diversidad cultural es muy grande y hay muchas ofertas de comida chatarra que en muchas ocasiones resultan más prácticas, pero mucho menos nutritivas y poco a poco nos van alejando de nuestros platillos y de nuestra historia”, agregó Rodríguez.

El sabor de nuestras raíces es un libro de 59 páginas, que incluye 12 recetas en las que se utilizan ingredientes de origen mesoamericano como maíz, cacao, calabaza, chile y frijol y de los cuales salen deliciosos platillos como la salsa de belatobe, el chocolate atole y el frijol con hierba de conejo, entre otros.

Al mismo tiempo, El sabor de nuestras raíces es una ventana que nos permite ver la historia de la mujer indígena que no se rinde ni desmaya ante nada., ya sea en su lugar de origen, durante  su viaje al norte o en la sociedad estadounidense, donde constantemente lucha para que le respeten sus derechos.

Clara Martínez, una de las mujeres indígenas que hizo posible el libro, no solo nos dice que hay que utilizar dos libras de maíz cocinado con ceniza, una libra de cacao, 5 pizques y 15 flores de cacao para dar vida al tejate, sino que al mismo tiempo nos cuenta que sus padres, siguiendo la tradición de su pueblo, la casaron a los 13 años con un hombre que ella ni conocía.

Mujeres indígenas cocinando. Foto del libro “El sabor de nuestras raíces”

Luego de casi 15 años de sufrir violencia intrafamiliar, Martínez salió de su pueblo con sus cinco hijos (4 mujeres y un hombre) para romper esa tradición y a fin de que sus hijas no pasaran  por lo que ella vivió.

“Mis hijos gracias a Dios hablan zapoteco y les gusta mi comida”, expresó Clara Martínez, quien agregó que quiere conservar todas las tradiciones de su pueblo San Bartolomé, Quialana, Oaxaca, menos dos: casar a sus hijas a los 13 años y la violencia en casa.

Martínez, madre soltera de cinco hijos e inmigrante en Los Ángeles desde hace 15 años, no solo se siente orgullosa de  vestir el traje típico de su pueblo y hablar su idioma, sino que a través del tejate constantemente hace recordar a quien lo prueba lo sabroso que es la comida que le enseñaron sus antepasados.

Por otro lado, El Sabor de nuestras raíces muestra los cambios de rol que han venido adoptando tanto los hombres como las mujeres indígenas en Estados Unidos; el hombre, que ni por casualidad entraba a la cocina en su pueblo, aquí es uno de los oficios que más desempeña, mientras que mujeres como Odilia Romero, quien llegó a Estados Unidos hablando solamente zapoteco, ahora habla inglés y español, es intérprete, activista, organizadora, líder y madre de familia.

“Alma de Maíz”

En el libro, Romero pide utilizar cuatro chiles guajillos, 4 tomates, una bolita de masa, sal al gusto, agua  y un pollo hervido para preparar el platillo Amarillo de verduras; al mismo tiempo nos cuenta cómo la comida procesada y chatarra se ha extendido hasta San Bartolomé Zoogocho, lugar donde nació y donde muchos niños y jóvenes consumen como único alimento las sopas de vaso y galletas.

En la preparación de la receta Amarillo de verduras, el esposo de Romero, Alfonso Martínez, participó en la elaboración del platillo, como muestra del cambio de roles que los indígenas experimentan al llegar a Estados Unidos.

Además, la receta número 12 es de Roberto García, un hombre que se vio forzado a cocinar en Estados Unidos.

Documental “Alma de Maíz”

En un esfuerzo para complementar el trabajo del libro, Ricardo Núñez, director,  muestra el documental Alma de Maíz,  un viaje desde Mesoamérica hasta Los Ángeles y donde siete de los 12 participantes del libro hablan de su historia, de su cultura y de sus recetas.

Alma de maíz refleja la vida de las migrantes indígenas en la urbe angelina y al mismo tiempo su lugar de origen y cómo los migrantes en Los Ángeles luchan por conservar su comida como una manera de reafirmar su identidad, expresó Núñez.

El documental contiene los aportes profesionales de Xóchitl Flores, historiadora de UCLA, y de Gaspar Rivera, director del Centro de Investigación y Educación de  UCLA, quienes explican el contexto histórico y actual del origen de la inmigración indígena y de la importancia de lo que es la comida y principalmente el maíz para la cultura zapoteca y mixteca.

Para más información sobre el libro o el documental puede visitar la página del Frente Indígena de Organizaciones Binacionales  http://fiob.org/  o llamar al 213-359-0264

 

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