Cuando el sexo se cruza en el trabajo

Rubén Moreno

Una vez escuché que en esta vida no hay ningún trabajo deshonesto. No puedo estar más de acuerdo. Tan respetable me parece lo que hace un médico, como lo que hace una actriz porno.

Cada quien se gana el pan en lo quiere, o como puede. El primero salva vidas. La segunda, entretiene a un público que también contribuye a la economía.

¿Pero qué pasa cuando una maestra es la misma que aparece en una película porno? Ahí es cuando el mundo se escandaliza y muchos echan mano de la moral para justificar que es ¿incompatible?

El Distrito Escolar Unificado de Oxnard ha puesto en baja administrativa a una maestra de una escuela intermedia porque están investigando lo que descubrieron unos estudiantes. Más bien, lo que vieron: una película para adultos en la que salía su maestra.

No es una grabación amateur. Es un video que cumple con las regulaciones, producido legalmente dentro de la industria del entretenimiento para adultos, al igual que hay muchas otras películas XXX en el mercado con actores y actrices profesionales.

El mismo Distrito Escolar ha reconocido que en el video no aparecen estudiantes involucrados. Por lo mismo, no han encontrado justificación alguna para presentar cargos en su contra.

Aun así, me pregunto: ¿irán a despedirla?

Y si eso sucede, ¿en qué justificarían el despido?

Hace unos años entrevisté a una actriz porno que, cuando no tenía días de rodaje, trabajaba en una funeraria vistiendo y maquillando a los muertos. Me comentó que en cierta ocasión, el familiar de un difunto la identificó como actriz, pero que tuvo que negar que era ella porque no podía relacionar un trabajo con el otro.

A menudo me encuentro que una buena parte de la sociedad de Estados Unidos quiere mostrar un rostro tan puritano que a veces cae en el ridículo y pierde el sentido de lo humano. Somos buenos para defender unas cosas, pero criticamos otras según nos convenga, por mucho que estén justificadas de la misma forma.

La misma sociedad puritana ha llevado a que se emborrone una imagen de unos pechos o un trasero en cualquier canal de televisión en abierto, pero no que se censure un tiroteo o a un moribundo sangriento.

Estados Unidos sigue vendiendo el mensaje de que el sexo es malo, pero no la violencia. Lo primero me parece natural. Es humano. Lo segundo, sí creo que es moralmente repudiable.

Si esa misma maestra en lugar de hacer películas porno hubiera hecho comedias, ¿también la estarían investigando? Tan profesional es lo que ella graba como lo que Angelina Jolie rueda.

La diferencia, podrán decir algunos, es que Angelina Jolie no es maestra, lo que me pone a pensar quién decide a qué se puede dedicar uno fuera de sus horas de trabajo. Tanto derecho tiene ella de grabar películas porno como que un veterano que ha matado a alguien en la guerra pueda encontrar trabajo como maestro.

Legalmente, está en todo su derecho de aparecer en películas para adultos al igual que tendría el mismo derecho de estar trabajando como cajera de un supermercado. Al Distrito Escolar le tiene que resultar indiferente lo que haga con su vida mientras siga cumpliendo con su trabajo como maestra. Porque una cosa está clara: ella grababa para un público adulto, que no involucra a niños, y no expone ese material a menores de edad ni lo lleva a la escuela.

Otra cosa es lo que piensen moralmente de ella. ¿Puede una maestra grabar películas porno cuando se supone que tiene que ser un referente para sus estudiantes?

Cada quién opinará de manera diferente, pero nadie puede decidir sobre la moral de otra persona. Para lo que alguien es malo, para otro es un sustento ganado legalmente.

Algunos padres no han tardado en criticar las acciones de la maestra. Sin embargo, se les olvida a esos padres que fueron los estudiantes, menores de edad, los que vieron la película porno. De ahí comenzaron a circular los rumores que se confirmaron.

¿Habría entonces que suspender también de clase a los estudiantes e investigarlos por estar mirando películas pornográficas? ¿Dónde están los padres que moralmente permiten que sus hijos vean ese contenido?

Entiendo que quieran investigar a la maestra después de los casos de abuso que se han escuchado en muchas escuelas. Pero la pregunta no es si la maestra puede o no puede grabar películas porno para un público adulto. La pregunta es qué hacían los estudiantes de una escuela intermedia mirando pornografía.

El problema no lo tiene la maestra. El problema lo tienen los padres que no controlan a sus hijos y permiten que lo vean.

Y cuando se enteran que lo vieron, ponen el grito en el cielo. Tal vez ellos nunca tuvieron curiosidad cuando fueron adolescentes.

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3 comentarios sobre «Cuando el sexo se cruza en el trabajo»

  1. Estoy totalmente de acuerdo , el problema no esta en la maestra , esta en los padres y los alumnos . La maestra esta en todo su derecho en hacer lo q ella quiera con su tiempo libre como cualquiera de nosotros .

  2. La maestra esta en todo su derecho de trabajar en lo que desee. Son los padres los que descuidaron a sus hijos pero no los culpo pues vivimos bajo un sistema donde hay que tener dos o tres trabajos para poder pagar nuestras cuentas. Cuantos de esos padres quisieran tener a la maestra como educadora privada en su cama?? Yo me apunto!! Aclarando que no soy padre de familia y ademas soy soltero.

  3. Me encantó tu columna Rubén. Es curioso, pero en estos últimos días con toda esta controversia en torno al tema de la cobertura de anticonceptivos por parte de los seguros médicos y la consecuente lucha política, Rush Limbaugh lanzando al aire que la joven estudiante que quiso testificar ante el Congreso sobre el asunto es una «zorra», he tenido la ocasión (debería decir la desgracia) de escuchar a más de una persona, hombres principalmente, pero también mujeres, decir que si uno tiene «mucho sexo» o sexo fuera del matrimonio -o sea si uno no está casado y tiene, por decir, un novio o novia- es sin duda alguna ser zorra, puta o cualquiera de los otros nombrecitos preciosos que nos dan a las mujeres para que «nos quedemos en nuestro lugar».
    No digo yo que no sea complicado esto de ser maestra de jovencitos y ser actriz porno al mismo tiempo, la verdad es que no creo que esta mujer vaya a continuar en su trabajo, precisamente por este puritanismo que tu mencionas, aunque no haya manera de demostrar que ella viola las reglas éticas de su trabajo docente. Este país está lleno de gente puritana, muchos son ignorantes hasta de cómo funcionan los anticonceptivos y otros tienen conceptos dictados por las religiones más reaccionarias e hipócritas.
    Pero me gustó mucho tu forma de presentar el tema y de hacernos pensar. Me encantas como columnista.

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